Un equipo de investigadores civiles ha descubierto los restos del USS Indianapolis, un crucero de la US Navy, hundido por las fuerzas del ejército japonés en 1945, lo que supuso la pérdida de casi tres cuartos de su tripulación.

De acuerdo a un comunicado de la armada estadounidense, dos torpedos de un submarino japonés impactaron contra el navío, hundiéndolo a casi 5.500 metros de profundidad en el fondo del Océano Pacífico, en los últimos compases de la Segunda Guerra Mundial.

El crucero se hundió en aproximadamente 12 minutos, evitando cualquier tipo de señal de auxilio. Aunque 800 de sus 1196 marineros y Marines sobrevivieron al hundimiento inicial, pasaron los siguientes cuatro días en aguas infestadas de tiburones con muy pocos suministros, lo que provocó que solo 316 acabasen volviendo a casa. El barco justo había terminado de entregar los componentes de la bomba atómica que explotaría más tarde en Hiroshima.

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Un equipo de 13 personas liderado por el filántropo Paul G. Allen (cofundador de Microsoft), se ayudó de las estimaciones del doctor Richard Hulver de la Naval History and Heritage Command para estrechar el perímetro hasta aproximadamente 1550 kilómetros cuadrados. El equipo fue capaz de localizar el Indianapolis usando “lo último en equipamiento submarino capaz de sumergirse a 6000 metros de profundidad” utilizando la sonda de investigación Petrel, y continúa en el proceso de investigar y mapear el naufragio.

El Petrel y sus posibilidades, la tecnología que tiene y la investación que hemos hecho son la culminación de años de dedicación y duro trabajo” afirmó el director de operaciones submarinas del equipo de Allen, Robert Kraft, a la Armada “Hemos montado e integrado esta tecnología, recursos y las capacidades únicas de ellos en una plataforma prácticamente única en el mundo

Fotos del naufragio muestran que tiene partes extraordinariamente bien preservadas. A 5.500 metros, se acerca también mucho a romper el récord del naufragio descubierto más profundo del mundo, un honor que ostenta el SS Rio Grande, a 5700 metros.

Según la Armada, el equipo de Allen se está acogiendo a la práctica común de tratar el sitio como una tumba de guerra sin alterarla físicamente, algo que también se corresponde con los deseos de los 22 supervivientes los familiares de los marineros que se perdieron. [Naval History and Heritage Command]