
En vez de dedicarse a cerrar el chiringuito de esa pandilla de músicos de garrafón de la SGAE y sus compinches europeos, los siempre inútiles burócratas de la Unión Europea continúan gastándose nuestra pasta en cosas sin sentido, como presionar a Apple para que abra el sistema de protección de derechos de copia que le impusieron las compañías discográficas. Por lo menos, es lo que quiere la «protectora» de los derechos de los consumidores, Meglena Kuneva, que piensa que «algo tiene que cambiar»:
«¿Ustedes piensan que está bien que un reproductor de CD reproduzca todos los CD pero una canción de la iTunes Music Store sólo se pueda reproducir en el iPod? Yo no. Algo tiene que cambiar.»
Sí, algo tiene cambiar, Meglena. Aparte de tu sueldo absurdamente alto y todos esos gastos sin justificar que los políticos os cocináis y os coméis con avaricia en Bruselas, a cuenta de todos nosotros, lo que tienes que hacer es investigar un poco, pero de verdad, donde realmente duele, y ver quién tiene la culpa de todo esto y a quién tienes que meter el cuchillo para acabar con esta lacra de la protección digital de derechos. Y quizás enterarte de que 1) las canciones de la iTMS sólo representan el 3% de todas las canciones que hay en los iPod — y en españa, seguro que no llega ni al 0,001% — y 2) que estas canciones se pueden compartir y reproducir en cualquier parte con sólo grabarlas en un CD o utilizando software disponible en Internet. Quizás así te enterarías que, para acabar con el DRM y proteger realmente al consumidor, lo que tienes que hacer tú y el resto de chupópteros de la UE — y España, claro — es prohibir todo el DRM y acabar con las prácticas abusivas de los sellos discográficos y cinematográficos. Más caña después del «Continued…»
Al fin y al cabo, Meglena, ¿qué sentido tiene el DRM excepto fastidiar la vida del consumidor y asumir que somos todos unos ladrones? El DRM es totalmente absurdo porque la gente que quiera descargarse música y películas sin comprarlas lo va a seguir haciendo siempre, y la gente que quiera comprar este material lo va a continuar haciendo igual con o sin DRM. Por eso tiene que desaparecer totalmente, de todos los medios, porque no tiene ningún sentido y lo único que hace es proteger unos derechos de unos tíos que por otra parte nos quieren cobrar 1.200 millones de euros, sólo en España, porque les sale de los Wiimandos. Éstos son los que cobran, éstos son los que realmente se llevan la pasta y ahora quieren llevarse aún más.
Ya sé que ir contra Apple te va a hacer salir en los periódicos y aparecer como la defensora de los consumidores, pero resulta que a la mayoría, que ni usa la iTMS ni tiene iPod, les importa un pimiento lo que hagas contra Apple. Ya sé que haciendo esto, en vez de dar leña de verdad a los que mueven realmente los hilos, no le pisas los callos a las discográficas y distribuidoras, que son los que pueden poner pasta en Bruselas con su lobby. Sin embargo, resulta que, por ejemplo, el impuesto que nos cobra la SGAE sí que afecta a cualquier persona, con o sin iPod. Todos compramos CD, DVD, vídeos, cámaras, televisiones y todos tenemos acceso a Internet. Y a todos nos quieren cobrar los 1.200 millones de euros. Yo a Apple no le compro ni una puñetera canción en iTunes porque no me da la gana. Pero quiera o no quiera, a la SGAE y su panda tengo que pagarles pasta por narices.
La realidad es que los burócratas y políticos de España y la Unión Europea no sólo ignoran, sino que amparan este tipo de comportamiento anti-consumidor y anti-competitivo, esta violación de los derechos de los consumidores. La pregunta es: ¿por qué lo hacen? ¿Qué les deben aparte de alguna lesión auditiva por escuchar una canción de Ramoncín en la radio?
Meglena, si tuvieras realmente interés en acabar con el DRM, en vez de ir contra Apple, irías contra la industria al completo e introducirías legislación para acabar con el DRM, con el canon y con toda esta panda de individuos que sólo buscan su beneficio, sin ningún oficio. El DRM de Apple es uno de los síntomas, uno muy pequeño, impuesto por las discográficas, las distribuidoras y los estudios. Ellos, junto con la SGAE, Teddy Bautista y Ramoncín, son la enfermedad. — Jesús Díaz
EU’s consumer chief takes aim at Apple over iTunes [Reuters]

Porque haya que eliminar todo el DRM no significa que no haya que criticar a apple, la empresa con más DRM por metro cuadrado, aunque ya se sabe para vosotros todo lo que hace la manzanita está bien hecho, y si lo hace es “porque las discográficas obligan”, pobrecitos
Anda que como lo diga Carod la lías, eh, Jesús?
El problema es que asumís que la pobrecita Apple sólo utiliza el DRM por la presión de las discográficas, cuando lo cierto es que lo utiliza, precisamente, para lo mismo que SONY el ATRAC y Real el Real: para crear un formato (AAC, que ya era poco popular, sumándole DRM) que te ata a sus productos. Y que os creéis el discursito hipócrita aquel de Jobs.
Varios independientes han pedido a Apple poder vender temas sin DRM en su tienda, y Apple se ha negado. Apple siempre se ha negado al precio variable de las canciones (que es otro tema en discusión)… hasta que montó la tienda en Japón, claro. Representantes de Apple decían hace tiempo que, aunque las discográficas no lo demandasen, ellos seguirían poniendo DRM. Y menos poner a Apple de inocente corderillo porque fueron ellos los que ayudaron a las discográficas a montar el negocio de la música con DRM en vez de dejarles morir en el intento y seguir con el “rip, mix, burn”. ¿A quién le conviene realmente que siga el statu quo? ¿Quién se forra vendiendo iPods y temas desde una tienda exclusiva? ¿Se permitiría a Philips vender discos de su discográfica que sólo pudieran reproducirse en aparatos Philips? Es que es eso de lo que protesta esa funcionaria de la UE: del “bundling” iTMS/iPod.
Pero no es eso sólo de lo que hay que protestar: ¿qué tal protestar porque Apple se reserva, en todo momento, el derecho de cambiarte unilateralmente las condiciones de uso de las canciones, pudiendo forzarlas a golpe de actualización? ¿Aceptarías eso de un vendedor de coches o de, qué narices, una tienda de discos? Pues ya ha ocurrido alguna vez.
Van a por Apple porque en ventas online de música tienen un poder equivalente al de Microsoft con el software, y por tanto son inherentemente peligrosos, como toda empresa con poder de monopolio. Prácticas como la anterior son inaceptables, y sin embargo la peña se dedica a reirle la gracia al tito Jobs, pura inmunodeficiencia de consumidor.
(Por cierto, que el sistema ese de retostar en un CD para poder convertirlo a Mp3 y ponerlo en otro aparato:
1. Baja la calidad.
2. Te cuesta tiempo y dinero.
3. Dinero que se va, en parte, en cánones, vaya por Dios.)
Y un poco menos de seguidismo de la matriz americana, tíos.
Algo voy a añadir a lo que ha dicho Jesús:
en mi humilde opinión si va contra Apple es por el sencillo motivo de que no es una empresa europea. Puestos a fingir que se hace algo a favor de los consumidores, mejor ir contra una empresa que pille lo más lejos posible.
Si esperamos que los políticos hagan algo, vamos listos. La solución pasa por hacer algo nosotros mismos: Políticos, artistas y demás inútiles ostentarán el poder, pero sin nosotros no tienen a quien sangrar.
Reunamos nuestros “privilegiados cerebros” y demostremos a esos cabritillos que no somos tan inocentes como se creen.
Bravo, solo un comentario. Mas alto se puede decir, pero no mas claro.