[Momento poesía abstracta de garrafón Gizmodo]
Ratón.
¿Te hace daño?
Ponte un bikini.
¿Qué pasa, hija?
He comprado una alfombrilla absurda.
Pues ponte aceite de coco y gafas de sol.
Sol de poniente.
¿Tienes aire acondicionado?
No.
Cuerpos desnudos, playa hasta la bandera.
Extiende la Nivea, que te quemas.
Pechos. Sí.
Pechos blanditos.
Unas cosas son para descansar la muñeca.
Otras para no dejarla quieta.
O ambas, las dos.
¡Sí!
¡NO!
¡AMPARO!
No, no me he fumado un porro, pero el que lo va a flipar con este post el Google AdWords. — Jesús Díaz [tokyotimes]

Pingback: blog.solusan.com » Otra alfombrilla para ratón [veredicto: posí]
Seguro que venderan muchas xD
si fueran de verdad i vinieran con chica con curbas sumisa a juego…
Pensamiento guarro ideal para comenzar el finde: Definitivamente, es un tres por uno. Te permite ejercitar la muñeca tanto “online” como “unplugged”, y que luego repose confortablemente al estilo “cubana-way”. Lastima que no venga con Kleenex incluidos (y con un protector de pantalla, de los de cristal fácilmente limpiable)