Es la prueba piloto de este tipo más grande que se ha llevado a cabo hasta ahora. 500 oficiales de policía británicos saldrán hoy a las calles de Londres con una pequeña cámara de vídeo capaz de grabar 12 horas sujeta a su uniforme.

Las cámaras no graban continuamente. Los oficiales tienen instrucciones de encenderlas cuando vayan a interactuar en una situación difícil. Los dispositivos mantienen siempre una copia de los últimos 30 segundos de vídeo de manera que no se pierdan detalles por activarla tarde. Las cámaras son las Axon Body de la compañía Taser, y están preparadas para resistir agua y choques. Su ángulo de visión es de 130 grados, e incluso están preparadas para trabajar en condiciones de muy baja luz.

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Con esta medida, la policía británica pretende recoger pruebas adicionales e irrefutables tanto de posibles actividades delictivas, como del comportamiento de los propios oficiales que las llevan. Algunos juicios previos han demostrado que los casos de brutalidad policial disminuyen considerablemente cuando están estas cámaras en juego.

El proyecto piloto funcionará durante todo un año en 10 de los distritos de la ciudad. Sin embargo, como expresa el subcomisario Mark Rowley: "No se trata de decidir si dotamos a los oficiales de cámaras o no. Se trata de decidir cómo lo hacemos". En otras palabras, que tarde o temprano toda la policía británica contará con cámaras. En Estados Unidos también se están probando experiencias similares con éxito. [Taser]