HMS Defender, uno de los seis destructores de la Clase 45. Foto: Getty Images.

El Ministerio de Defensa británico ha publicado los resultados de una peculiar investigación sobre un incidente ocurrido en el Golfo Pérsico. Seis destructores de la clase 45 sufrieron cortes eléctricos que los dejaron inoperativos durante un tiempo. El enemigo que los dejó fuera de combate no fue otro que el mar, que estaba demasiado caliente.

Suena paradójico, pero eso fue exactamente lo que ocurrió. El Golfo Pérsico es una región de aguas poco profundas que suelen alcanzar temperaturas muy elevadas (En verano pueden superar los 32 grados celsius). Quizá sea la temperatura ideal para darse un baño, pero después de pasar un tiempo prolongado en esas aguas, las turbinas eléctricas de los destructores comenzaron a ser incapaces de disipar todo el calor y a generar menos energía. El sistema no estaba programado para gestionar el bajón en el suministro y eso se tradujo en cortes eléctricos intermitentes.

HMS Daring. Foto: Wikimedia Commons

En teoría, los destructores, que están diseñados y fabricados por BAE Systems, están preparados para operar en mares a cualquier temperatura desde el Ártico a aguas tropicales. Según los documentos de la investigación, la exposición a las condiciones del Golfo Pérsico durante un tiempo prolongado fueron sencillamente excesivas para el equipo. El Golfo Pérsico es una de las regiones del planeta más castigadas por el calentamiento global. Un reciente estudio estima que, de mantenerse la actual subida de las temperaturas, la zona podría terminar siendo inhabitable para el ser humano.

Los Destructores de la Clase 45 son los más modernos de la armada británica y su principal sistema de defensa antiaérea en el mar. Se construyeron en 2006 y están pensados para estar en servicio al menos durante 30 años. [vía CNN]


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