Las viviendas secretas y escondites subterráneos forman parte de la fantasía colectiva. Tanto en la ciencia-ficción - la mítica cueva de Batman a las afueras de Gotham - como en la más cruda realidad - la aterradora Wolfsschanze, la Guarida del Lobo, el cuartel general de Hitler y los nazis con 50 búnkeres subterráneos. Secretos o no, estos habitáculos son cada vez más populares. En Londres, por ejemplo, cada vez más viviendas se reconvierten y expanden hacia abajo: pistas de squash, ascensores para coches, peluquerías... todo subterráneo (para quien pueda pagárselo, claro). Debajo te dejamos algunas de estas fascinantes fortalezas que parecen salidas de la ciencia-ficción.

Villa Vals: esta casa en Suiza se construyó dentro de una colina debido a las estrictas leyes para proteger el entorno natural de los Alpes.

Una urbanización al completo de casas subterráneas, también en Suiza

Bahnhof, el mayor proveedor de acceso a Internet de Suecia, reconvirtió el búnker nuclear Pionen en un centro de datos. Está a 30 metros de profundidad y puede soportar el impacto de una bomba de hidrógeno.

Fotos: Atlas Obscura y Wikimedia Commons

En caso de que hubiera un ataque nuclear sobre EE.UU., los miembros del gobierno podrían refugiarse en los búnkeres del Greenbrier Resort, en West Virginia. Sus viviendas subterráneas, construídas durante la Guerra Fría, se mantuvieron en secreto hasta 1992.

Esta antigua mina de piedra caliza de casi 1.000 metros cuadrados es ahora donde la agencia Corbis almacena todas sus fotos históricas.

La base naval Olavsvern, en Noruega. Se construyó en el interior de una montaña y ahora está inactiva. Tiene más de 13.000 metros cuadrados de espacio por encima del nivel del suelo, y otros 25.000 metros subterráneos.

Una estación de bomberos en los Alpes italianos, construida en el corazón de una montaña.

A esta vivienda, Point Place, en Laguna Beach (California), se entra mediante un ascensor hidráulico a nivel de la calle, pero luego tienes que atravesar un pasadizo subterráneo para acceder al resto de la vivienda, que no se ve desde la carretera.