Los habitantes de las selvas de sumatra la conocen como bunga bangkai, que significa literalmente flor cadaver, pero el pútrido olor a carne en descomposición que emite es solo una de sus particularidades. La Armorphophallus titanum que es como la conoce la ciencia, esconde un puñado de estrategias de reproducción sorprendentes.

Diez años acumulando energía

La Armorphophallus titanum tarda alrededor de 10 años en florecer, y solo lo hace unas cuatro veces en toda su vida. Necesita ese tiempo porque la floración es sencillamente espectacular. Cuando comienza, crece a un ritmo de 10 centímetros diarios hasta alcanzar su tamaño final.

La flor más grande del mundo

Cuando florece completamente, la flor cadaver supera los dos metros de altura y puede alcanzar los tres. Las dimensiones promedio de la flor son 2,5 metros de altura, uno de diámetro y un peso de 75 kilos.

Rafflesia Arnoldii. Foto: Wikimedia Commons

El olor más repugnante

El aroma de la Armorphophallus titanum no es precisamente de los que dan fragancia y frescor a un jardín. Los que lo han olido lo definen como una mezcla espantosa de carne o pescado podridos y basura en descomposición. La flor se vale de esa esencia para atraer a los insectos encargados de su polinización. El olor rivaliza con el de la Rafflesia arnoldii (en la imagen), otra flor gigante de Sumatra que utiliza la misma estrategia de oler a muerto.

La química de una aroma

El olor se debe a varios compuestos químicos que la flor produce a base de acumular azúcares y convertirlos en proteínas. Entre esas esencias se cuentan el trisulfuro de dimetilo y el disulfuro de dimetilo (olor a cebollas o col podrida), la trimetilamina (olor a pescado podrido), o el ácido isovalérico (olor a calcetín sudado).

Una flor caliente

El olor de la planta viaja a distancias de kilómetros de su posición original. Ello es posible gracias a que la planta es termogénica. En otras palabras, genera calor mediante reacciones metabólicas. Ese calor asciende en el aire, llevando con él la esencia de la planta. Los vapores apestosos son visibles a simple vista por la noche, cuando la temperatura del aire es más baja.

Florescencia de la Armorphophallus titanum. Foto: Wikimedia Commons

Imitar a la perfección un cadaver

Durante su floración, la planta alcanza una temperatura cercana a la que emitiría el cuerpo de un animal recién muerto. El color púrpura oscuro de su florescencia también se asemeja al de la carne pútrida. todos sus mecanismos reproductivos están enfocados a que la perciban como un cadáver en descomposición.

Dos días para reproducirse

Las estrategias de la Armorphophallus titanum son tan extremas porque la planta se lo juega todo a una carta, que es convertirse en un reclamo absolutamente irresistible para los insectos necrófagos como moscas y escarabajos.

Una colonia de miles de flores

Atraer estos insectos en número suficiente es crucial para poder culminar la polinización. La flor no puede polinizarse por sí sola y en realidad es más una colonia de miles de flores femeninas y masculinas, lo que se conoce como inflorescencia. Las primeras 24 horas de su floración se abren las flores femeninas, las 24 siguientes lo hacen las masculinas.

Ecodomos de Eden Project, en Cornualles.

Listado de floraciones

La Armorphophallus titanum es una flor rara. Su floración es tan esporádica que se mantiene un registro mundial de las veces que ocurre en invernaderos o jardines más allá de su hábitat en los bosques de Sumatra. La última ha sido precisamente este mes de junio de 2016 en los ecodomos de Eden Project, un gigantesco conjunto de invernaderos visitables en Cornualles, Reino Unido. Tom Scott se ha acercado a visitar la flor y ha resumido algunas de sus características en este interesante vídeo. [vía Tom Scott]


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