¿Qué son esas extrañas "bolas amarillas" en nuestra galaxia? Esto mismo es lo que se preguntaban una y otra vez miles de voluntarios aficionados a la astronomía y colaboradores de la página web Milky Way Project. Su insistencia llevó a los astrónomos de la NASA a analizarlas y descubrir algo sorprendente.

La página Milky Way Project es un proyecto web colaborativo en el que miles de voluntarios en todo el mundo analizan por su cuenta imágenes tomadas por el telescopio espacial Spitzer de la NASA. Una de las imágenes más recurrentes era algo parecido a la de arriba: una especie de "bolas amarillas" que hasta ahora nadie sabía exactamente lo que eran.

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Su color real no es amarillo, es el color que asigna el telescopio Spitzer en diferentes bandas de longitud de onda para analizar mejor las imágenes. Y tampoco son tan pequeñas como parecen. En realidad son gigantescas. Cada una de esas "bolas amarillas" es decenas y hasta cientos de veces más grande que nuestro Sistema Solar. ¿Qué son entonces realmente?

Los voluntarios del Milky Way Project no paraban de hablar de este fenómeno por lo que los astrónomos de la NASA comenzaron a analizarlo. Su conclusión: se trata de una fase de formación de las estrellas masivas antes desconocida. "La simple pregunta de "mmm, ¿qué es eso? promovida por los voluntarios nos llevó al descubrimiento", reconoce Charles Kerton, de la Iowa State University y principal autor del informe con las conclusiones que se publica ahora en la revista científica Astrophysical Journal.

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Tras analizar el fenómeno, los astrónomos concluyeron que las bolas amarillas son una fase intermedia de formación de estrellas masivas que ocurre antes de que estas creen espacio en el que establecerse entre el gas y polvo cósmico colindante. Este espacio se puede identificar en la imagen de arriba como los huecos de color rojo rodeados de un halo verde. El interior de esas burbujas verdes y rojas son moléculas orgánicas conocidas como hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP, o PAH en sus siglas en inglés). Es decir, el espacio que queda tras las pulsos de radiación emitidos por las estrellas en formación.

En la imagen debajo se puede apreciar mejor el proceso de formación de una estrella masiva. Esas luces o "bolas" amarillas ahora identificadas corresponden a una fase intermedia hasta que se forman las burbujas verdes y rojas que darán lugar, en millones de años, a una estrella masiva:

Foto: NASA

En definitiva, si no fuera por la colaboración de miles de voluntarios y aficionados, los astrónomos no tendrían ahora una nueva forma de descubrir estrellas masivas en proceso de formación. ¡Gracias, Internet! [vía NASA]

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