Durante dos décadas la saga Gran Turismo se ha presentado como “el simulador de carreras definitivo” para consolas, y este año con Gran Turismo Sport cumple esa promesa con un juego cuyas carreras se sienten profesionales y casi reales, aunque también se siente limitado en otros aspectos lejos del volante.

Gran Turismo Sport es el séptimo juego de la saga principal de la franquicia, cuya primera entrega llegó a la PlayStation original en 1997. Esta vez los estudios de Polyphony Digital, y su mítico productor Kazunori Yamauchi, han dejado de lado el single player de la saga para centrarse en el modo en línea, y lo hacen muy bien, incluso cuando los nostálgicos extrañaremos el legendario modo “Gran Turismo”.

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Porque con Gran Turismo Sport lo que buscan es un juego netamente competitivo, con un sistema de licencias de conducir para competir con jugadores de tu misma liga y, aún más importante, que respeten las reglas y la ética al conducir. Las colisiones, sacar del camino a otro jugador y maniobras “sucias” serán penalizadas por el juego. Dicho de otro modo, puede que ganes una carrera en el modo en línea, pero si lo hiciste sin deportividad caerás en el ranking de jugadores y afectarás tu licencia.

El juego se divide en tres modos principales: “Arcade”, para competir contra la inteligencia artificial en diferentes tipos de carreras y modos, “Sport”, para competir en línea contra otros jugadores como un eSport, y campaña en solitario. Esta última reemplaza el modo Gran Turismo de antaño con lo que básicamente es una escuela de conducir, y es sorprendentemente buena.

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En este modo el juego se empeña en enseñarte a conducir bien, a tomar las curvas correctamente, a saber cuándo usar los frenos o simplemente dejar de pisar el acelerador, a conocer los diferentes tipos de coches y la fuerza de tracción que genera cada uno en cada situación diferente. Son un montón de retos que debes cumplir para superar la autoescuela con medalla de bronce, plata u oro, aunque lograr la última puede llegar a ser extremadamente difícil.

La campaña también cuenta con los mapas de las pistas para aprender en solitario cómo tomar cada curva correctamente, dónde acelerar al máximo y cuándo comenzar a frenar. Por último, también cuenta con una serie de “misiones” o retos para aprender a pasar coches o superar diferentes situaciones. Si quieres todas las medallas de oro y ser mejor que tus amigos te costará bastante.

No obstante, estoy seguro que a Yamauchi, cuando diseñó el juego, no le interesaba mucho que consiguieras las medallas de oro sino más bien que aprendieras a conducir y que conocieras cada pista al detalle, todo esto para que llegues lo más preparado posible al modo competitivo en línea, listo para enfrentarte con los mejores. Aunque es cierto que extraño el modo Gran Turismo y me hubiese gustado que estuviera en el juego, también me encanta la idea y el concepto de esta autoescuela.

En cuanto a la sensación al conducir, Gran Turismo Sport es, quizás, el mejor simulador de carreras para consolas (comparándolo con el último Forza y el primer Project Cars, dado que no he probado el segundo). Cada coche se conduce completamente diferente, se siente diferente e incluso suena diferente. El nivel de detalle que han logrado en cada modelo es sorprendente, la mala noticia es que esto ha hecho que el juego tenga muy pocos modelos (al menos por ahora). GT Sport tiene apenas 162 coches en su catálogo actual.

Afortunadamente, cada coche es único y te exige a aprender a conducirlo, a acostumbrarte a él. Un Mazda MX–5 y un Bugatti Veyron son completamente diferentes al conducir, el primero siendo mucho más versátil pero lento y el segundo siendo una bestia de velocidad. En el caso de los Camaros, los Mustang y los Viper tienen una aceleración increíble, pero cruzar con ellos puede ser toda una odisea si no tienes experiencia con juegos de carrera realista. Mi consejo es, durante las primeras 10 a 15 horas de juego, no toques un Camaro.

Sí, así de bien se ve.

Por último, su apartado visual es impresionante. Cada coche y cada pista lucen hermoso, no es una exageración. Si cuentas con un televisor de última generación y una PS4 Pro la iluminación del juego es sorprendente. Durante la PSX 2016 Yamauchi me comentó que llevan desde 2013 trabajando en dar soporte para HDR en el juego, incluso antes del lanzamiento de la PlayStation 4. Durante el evento demostraron cómo se veía y funcionaba el juego en un TV 4K HDR de más de 60", y aunque se veía precioso quizás lo mejor es que no era exagerado ni sobre saturado. La idea de Polyphony es ser realista.

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En cuanto a las PlayStation VR, también tuve la oportunidad de probar el juego con estas gafas y kit de conducción para consolas (volante y pedales). Jugarlo así ofrece una gran sensación de inmersión, pero honestamente sigo prefiriendo jugar a GT Sport en un buen televisor de tamaño generoso.

La gran crítica negativa para el juego es que te obliga a estar conectado a internet para prácticamente todo. Con la excepción del modo Arcade (carreras contra la IA), todo lo demás exige conexión continua, incluso comprar un coche o pintar uno que ya tienes, además del modo campaña. La excusa del estudio es que esto evita las trampas en el modo profesional, pero sigue siendo una medida demasiado drástica como para implementarla en prácticamente todo el juego.

En conclusión:

GT Sport es, quizás, el mejor simulador de carreras para consolas actualmente, con un modo en línea de competición que se siente profesional y que más allá de premiar a los que conducen bien, penaliza a los que juegan sucio. No obstante, el juego no es perfecto, el hecho de que obligue al jugador a estar siempre conectado en internet, además de tener un catálogo reducido de coches se siente limitado, por más que su apartado gráfico luzca precioso.

Su modo foto es impresionante.

Léeme

  • Cada coche y cada pista luce excepcional.
  • Su modo foto es ridículamente bueno y completo, puedes aplicar filtros por capas, cambiar la exposición, iluminación, sombras y más. Editar una sola foto puede tomar mucho tiempo gracias a lo versátil que es.
  • Su modo competitivo penaliza a los que juegan sucio.
  • Tiene una autoescuela completa que te enseña a conducir lo mejor posible para estar listo al momento de competir en línea.
  • Aléjate del Camaro, al menos durante las primeras 15 horas de juego.