Pocas películas, series o videojuegos se atreven a ser tan crudas y políticamente incorrectas como South Park. Tres años después de que los creadores de la serie animada llevaran su humor negro a los juegos por fin tenemos una secuela, y es tan burlona, grotesca y graciosa como la anterior. Esto nos ha parecido South Park: The Fractured but Whole.

El juego, conocido en español como South Park: Retaguardia en peligro (en inglés su traducción literal sería “el roto pero completo”, aunque hace un juego de palabras glorioso con la frase “el ano roto”), es una continuación directa del primer título, South Park: The Stick of Truth. Tan directa, que comienza en el momento exacto en el que acaba el juego anterior, cuando Eric Cartman sencillamente se aburre de jugar a los hechiceros, caballeros y princesas para cambiar a jugar algo relacionado a lo que está de moda: los superhéroes.

Advertisement

Todo comienza cuando en el pequeño pueblo de South Park los gatos comienzan a desaparecer y alguien ofrece una recompensa de 100 dólares para quien encuentre a su mascota perdida. Cartman quiere este dinero, porque es justo lo que necesita para comenzar su propio universo cinematográfico de superhéroes al mejor estilo de Marvel y, por supuesto, hacerse rico y famoso.

Planes de la franquicia del universo cinematográfico de Cartman antes de comenzar la guerra de héroes. Muchas producciones fueron canceladas.

Tu personaje es un chico nuevo que se acaba de mudar al pueblo y tiene un pasado misterioso (que Cartman adornará con su propia historia). Pronto se verá involucrado en este peculiar juego en el que dos grupos de superhéroes (uno liderado por Cartman, “The Coon”, y otro por Kenny, “Mysterion”) se enfrentarán en una guerra. Sí, una Civil War.

Advertisement

La cantidad de burlas y parodias del mundo real que encontrarás en el juego son tan divertidas que, en resumen, The Fractured but Whole es un episodio de South Park que dura unas 16 horas y en el que puedes participar. Es, sencillamente, glorioso.

Los dos bandos de la Civil War.

“Este programa es irreal y grosero, las voces célebres son pobres imitaciones y debido a su contenido nadie lo debe ver”

Todo lo que puedes esperar de una historia de South Park lo encontrarás aquí, gracias a que los propios responsables de la serie, Trey Parker y Matt Stone, participaron en su desarrollo (Parker incluso es uno de los directores). El apartado gráfico es idéntico a la producción para la televisión, y los actores de voz son los mismos. En definitiva, esto es otro episodio de la serie pero interactivo.

Tu equipo de héroes, Coon y amigos.

El humor negro está presente en cada rincón, con parodias de las películas de superhéroes, recordatorios de cómo a DC Comics no le va tan bien en ese ámbito, burlas de políticos, famosos como Kanye West y del hecho de que hoy en día todo el mundo parece ofenderse por todo fácilmente. Es tan crudo y burlón que nos recuerda al mundo real, diciendo cosas que sencillamente nadie se atrevería a decir, porque nadie tiene el humor de South Park.

Aunque la historia pareciera centrarse en las aventuras de niños con disfraz de superhéroes, la realidad es que va mucho más allá. “Chico nuevo” (tu personaje) rápidamente se verá involucrado en investigaciones criminales en las que policías encarcelan a personas de color bajo la sospecha de ser narcotraficantes (y porque son personas de color), se encontrará en la habitación trasera de una iglesia católica en la que dos sacerdotes quieren “jugar” con él, diciéndole que todo está en su imaginación, y en bares strippers en los que tendrán que bailar para poder sacarle información a dos hombres (uno de los momentos más incómodos del juego, sin duda).

De hecho, sin ánimos de hacer spoiler, toda la secuencia del bar de strippers es de los momentos más gloriosos del juego, con una batalla final tan épica que me hizo soltar carcajadas a todo volumen a la 1 de la madrugada. Pobres de mis vecinos.

No quisiera estar en esta habitación.
Un ataque letal.

Más allá de su historia, la jugabilidad ha cambiado mucho entre The Stick of Truth y The Fractured but Whole. Mientras el primer juego se basaba en el combate por turnos y las habilidades al mejor estilo de los RPG clásicos, este opta por el combate por turnos táctico, como si se tratase de una versión simplificada de Fire Emblem o Final Fantasy Tactics, por ejemplo.

En teoría, la dificultad del juego sube dependiendo de tu color de piel. Mientras más oscuro, más difícil.

Esto no quiere decir que el juego sea complicado y solo los más frikis de los juegos lo puedan disfrutar, para nada. El combate es sencillo pero dinámico, algo que lo hace divertido en cada combate, en especial gracias al hecho de que los personajes siempre digan cosas graciosas y frases épicas mientras pelean.

Advertisement

Pero el hecho de que el combate sea, en teoría, simple, no quiere decir que sea fácil. En más de una ocasión morirá alguno (o algunos) de los personajes de tu party, por lo que tendrás que medir muy bien cada movimiento en el “tablero” de juego. De resto, más allá del combate el juego lo único que te pide es que explores cada habitación de cada edificio, para descubrir secretos y misiones secundarias.

En conclusión

South Park: The Fractured but Whole es uno de mis juegos favoritos del año, y la prueba de que basarse en una licencia puede resultar muy bien si lo haces con cuidado y respetando al pie de la letra la obra original. Con la excepción de algunos chistes localizados para Estados Unidos y un exceso de pedos entre las bromas (y poderes del personaje), he disfrutado cada momento, cada combate y cada referencia a celebridad, político, famoso, película o serie que han hecho.

Sí, te puedes tomar una selfie con Morgan Freeman.

Léeme

  • Es un episodio de South Park de más de 15 horas de duración.
  • Tu personaje sube de nivel pero no estás amarrado a un solo árbol de habilidades como en The Stick of Truth, aquí puedes usar varias clases y mezclar poderes de varios tipos de superhéroes.
  • Tienes que ganar seguidores en “Coonstagram” para ser más popular, y tomarte muchas selfies.
  • Me he reído más durante la secuencia del bar de strippers que en todas las películas de comedia que he visto en los últimos años.
  • El Capitán Diabetes es el mejor superhéroe en la historia.
  • Quizás demasiados chistes de pedos. Quizás.