GIF: Tak-Sing Wong/ACS Appl. Mater. Interfaces

Hay condimentos como el ketchup o la mostaza que tienen la mala costumbre de quedarse en el fondo del bote y tardar siglos en bajar hasta el dosificador. Un equipo de investigadores ha desarrollado una película antiadherente tan resbaladiza que soluciona, entre otras cosas, este pequeño inconveniente cotidiano.

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El invento se llama X-SLIPS, y está inspirado en el interior de las trampas de un tipo de plantas carnívoras, las Nephentes. Cuando un insecto se ve atraído al interior de uno de los recipientes de estas plantas, descubre que es incapaz de salir porque las paredes simplemente son demasiado resbaladizas.

Una de las trampas para insectos de las Nephentes. Foto: Wikimedia Commons

Un equipo conjunto de las Universidades de Pennsylvania y Alabama ha logrado replicar el efecto antiadherente de este material mediante una cobertura de solo 2,5 micras de un compuesto químico equivalente al metano, pero basado en el silicio, llamado Silano.

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El Silano se deposita junto a una cantidad de teflón, y queda perfectamente adherido a la superficie. De hecho, es resistente. Los investigadores han logrado arruinar la cobertura con una lija gruesa, pero basta aplicar calor para que el material se repare a sí mismo. De momento, sus creadores explican que podría tener interesantes aplicaciones médicas y, cómo no, hacer que tu bote de ketchup apure hasta la última gota de salsa si se aplica a las paredes internas del recipiente. [Applied Materials & Interfaces vía Chemical & Engineering News]


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