Fiat se se suele asociar con coches urbanos y motores de bajo consumo, pero en otros tiempos, la marca italiana también fabricaba coches de competición. El Fiat S76 es uno de ellos, y no es un coche cualquiera. En su interior lleva un monstruoso motor de 28,5 litros que le ha valido el apodo de La bestia de Turín. Este vídeo muestra cómo arranca por primera vez después de más de 100 años.

El Fiat S76 es lo que queda de dos prototipos míticos que Fiat utilizó para batir el récords de velocidad en 1911. En el último se alcanzó una velocidad de 187 Km/h, algo increíble para la época. El motor del coche, fabricado por Blitzen-Benz, es una bestia de 28.500 centímetros cúbicos que, además, están repartidos en solo cuatro cilindros de gran tamaño.

El coche no solo era un derroche de combustible. También equipaba tecnología muy novedosa para la época, como ignición por descarga múltiple o cuatro válvulas en cada cilindro.

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El motor de la bestia de Turín suma 290 caballos de potencia, y ha sido completamente reconstruido de manera artesanal en el taller Duncan Pittaway para exhibirlo en el próximo festival automovilístico Goodwood. Este es el vídeo de este enorme motor devuelto a la vida después de más de un siglo. [Goodwood vía RaceTech]

Foto: Wikimedia Commons

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