Star Wars y los efectos especiales siempre se han desarrollado a la par. La trilogía original es conocida por tener unos efectos rompedores para la época, así como las precuelas marcaron también punto de referencia. Ahora, con The Force Awakens, los efectos especiales más tradicionales junto a los más nuevos y avanzados se funden con una maestría increíble.

La mezcla de estos tipos de efectos no sólo ayudó a cambiar la historia de la película, sino el canon de Star Wars en sí mismo. Hablamos con dos supervisores de efectos especiales para la película, Roger Guyett y Patrick Tubach de Industrial Light and Magic, para entender cómo Star Wars puede haber revolucionado los efectos especiales por tercera vez. Ambos están nominados a un Oscar a Mejores Efectos Especiales.

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En realidad lo que hicimos es llevar estas dos nociones al extremo hasta un punto en el que se vuelven a encontrar” explica Guyett “En un momento determinado estás usando efectos de vieja escuela, pero, de repente, coges tecnología contemporánea y la llevas junto a la otra a un punto donde ambas se unen de manera íntima y sin fisuras con lo que ocurre delante de una cámara real. Esa era nuestra aproximación fundamental con cada paso. La meta de hacer sentir que esos eventos de verdad estaban ocurriendo para que supusiese una experiencia completamente inmersiva

La fusión entre lo nuevo y lo viejo puede verse en todas partes durante la película, pero un buen ejemplo es BB-8, el nuevo droide de la franquicia. En la cinta, BB-8 es el resultado de una elaborada mezcla de efectos más tradicionales, efectos digitales o, sobre todo, de ambos.

Las mejores actuaciones que conseguimos con BB-8 sucedieron cuando estaba siendo controlado directamente por un operador como si fuese una marioneta” prosigue Guyett “porque con un control remoto, está claro que el operador no tiene una conexión total y absoluta con el droide. Hay un retraso, un retardo

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Así que si la mejor versión posible del personaje implica que alguien maneje directamente el droide de manera física, se abren de repente una serie de desafíos técnicos bajo el punto de vista de los efectos especiales. Hay un humano o dos en la escena y al lado de BB-8 en todo momento. Su presencia ha de ser eliminada, así como toda evidencia de sus movimientos.

Conseguimos algunos efectos realmente complicados en la película” dice Guyett “Imagina lo que hace la persona persona que controla a BB-8 en la escena del desierto. Cada grupo de pisadas, todo ese tipo de cosas, es un auténtico dolor en el trasero cuando se trata de manejarlo. La realidad es, con todo, que ahí no es donde está mirando la audiencia. La audiencia está mirando a BB-8, no a la arena. O eso esperábamos. Así que es una ilusión. Es un truco de magia. La audiencia mira hacia un lugar preestablecido mientras por otro arreglamos un problema del que, para empezar, esperamos que ni siquiera se den cuenta”.

Aún así, aunque tener una versión de BB-8 con una persona física a su cargo es la mejor opción, también crea algo de fricción.

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La persona encargada de controlarlo tiene que estar lo más cerca posible de BB-8, lo que crea una paradoja porque desde nuestro punto de vista lo queremos lo más lejos de la acción, claro” sigue Guyett “Al final, cuando ves la película, el objetivo es que seas capaz de presenciar todas las escenas sin diferenciar realmente si estás delante del real o del digital. Eso es a lo que realmente aspiramos con la película y es válido para todo lo demás.

Además de unir lo real y lo digital, el equipo de efectos especiales también ayudó a resolver algunas cuestiones con la historia y con la edición de la película en lo que Patrick Tubach describe como un modelo de cinematografía muy “orgánico”:

El modo en el que JJ Abams trabaja no es escribiendo en un papel lo que necesita hacerse y después entregarlo a la persona en cuestión para que se las apañe” aclara Tubach “Es mucho más colaborativo. Construimos una secuencia de escena juntos si tenemos buenas ideas, las escucha y si tiene una idea en el último minuto que provoca un cambio, es algo para lo que estamos preparados desde el principio”.

Un ejemplo de esa transición sucede en el tercer acto de la película donde un X-Wing de la Resistencia llega desde el espacio hasta el Oscilador de la Base Starkiller. En la edición, Abrams y el resto del equipo se dieron cuenta de que no tenían ninguna transición interesante. Guyett, Tubach y los demás idearon una secuencia rápida con los pilotos hablando entre ellos mientras bajaban hacia el planeta. ¿El problema? No había ninguna toma grabada para respaldarlo.

“Por desgracia, para que funcione, tienes que tener a los actores hablando entre ellos aportando el elemento humano. Pero no necesariamente dispones de todas las cabinas necesarias creadas y grabadas” dice Tubach “Así que acabamos recreando un buen número de cabinas virtuales. Aparecen aquí y allá durante toda la película, está claro, pero en esa secuencia en concreto fue cuando dijimos ‘vamos a tener que recrear por completo todas esas cabinas en CGI, y hacerlo de un modo que nadie se de cuenta de que no son de verdad’”.

Momentos como ese, en el que los efectos especiales se mezclan con la narrativa para ampliar la historia, fueron el alma de The Force Awakens.

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“Puedes mejorar tu película sin miedo a que en algún momento va a hacer falta material del que no dispones” dice Tubach “Supone lo suficiente como para poder decir ‘podemos seguir adelante con el proyecto. Sabemos que podemos producir una secuencia maravillosa si simplemente rellenamos los huecos que faltan con efectos’ y creo que ahí es donde pudimos intervenir como equipo para ayudar a J.J. con esa historia

Junto a todo, pesa además el legado de Star Wars. No se parece a nada que el mundo de la cultura pop y el cine haya presenciado hasta ahora, el equipo de efectos trabajó sabiendo que sus decisiones tendían un efecto a largo plazo en el universo Star Wars.

Eres consciente que estás creando algo con un legado” continúa Guyett “Una cantidad de consideración tremenda se dedica a las distintas ramificaciones y consecuencias de estas decisiones. Pero también pueden cambiar potencialmente todo ese proceso. Una idea que tengas en una película puede influenciar el arco argumental de un personaje o el modo en el que una máquina particular funciona u opera”.

El mejor ejemplo es la escapada de Finn y Poe del Star Destroyer. Desde el punto de vista de la historia, ambos personajes tenían que abandonar la nave juntos. Pero, en los TIE Fighters tradicionales solo había sitio para una persona, tradicionalmente, así que hubo que crear una historia. Hubo que crear, por primera vez, los TIE Fighters biplaza.

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Lo llamamos Special Force TIE Fighter y es una variante del TIE mono plaza” dice Guyett “Con ese tipo de cosas la historia moldea algunas de las elecciones de diseño y las elecciones de diseño influencian entonces en cosas que piensas pueden ser interesantes

Otro ejemplo es la escena de acción que sigue. La idea de un Star Destroyer con espacio negativo fue una de las primeras ideas de JJ Abrams en el proceso inicial de la película, según Guyett, y que a su vez cambió la trayectoria de escape de Finn y Poe. “Tener ahí la noticia de que el Star Destroyer iba a tener forma de sandwich influenció mucho el modo en el que vuelan en torno a la nave”.

Pero incluso con los afectando de una manera mucho más importante que en otras película, Guyett y Tubach afirman que con The Force Awakens el secreto fue dominar el punto intermedio. Vieja y nueva escuela, juntos desde una galaxia muy, muy lejana.

Hay muchos efectos visuales en la película, pero en muchas ocasiones también nos limitamos a nosotros mismos y diseñamos nuestro trabajo para que se sintiese como algo a lo que prácticamente puedes disparar” dice Guyett “El punto de todo es hacer como si lo estuvieses basando en algo que de verdad existió. Y eso es fundamentalmente, creo, lo que provoca el éxito”.

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