Estamos acostumbrados a ver las pirámides como las ruinas mejor o peor conservadas que son hoy, pero su aspecto era muy diferente hace 4.000 años. Un documental del Instituto Smithsonian explica cómo era el aspecto original que tenían las pirámides del conjunto funerario de Guiza, en El Cairo, justo después de su construcción y es impresionante.

Originalmente, la estructura que hoy conocemos estaba recubierta por grandes bloques de piedra caliza ensamblados entre sí. Con el tiempo y la contaminación, esta cubierta ha desaparecido o se ha oscurecido, pero en aquella época las pirámides eran monumentos perfectos de piedra blanca que reflejaban la luz del sol.

La egiptóloga de la Universidad de Harvard Jacquelyn Williamson explica en el vídeo como se realizaba este proceso. La piedra caliza es relativamente blanda y se trabaja mejor. Los artesanos de la época de los faraones cortaban (a pico) una de las caras de los bloques exteriores de piedra en el ángulo preciso para que encajara con la fachada de la pirámide.

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Después, pulían la piedra con ayuda de un bloque de piedra arenisca y la propia arena como abrasivo. Incluso aunque la caliza es más fácil de trabajar, el proceso era lento y trabajoso. Los arqueólogos calculan que recubrir toda la gran pirámide de Guiza tuvo que llevar millones de horas de mano de obra. Los bloques encajaban con tal precisión, y la superficie estaba tan pulida que toda la pirámide parecía estar hecha de una única pieza. Este es el fragmento del documental en el que explican como se trabajaba la piedra. [Smithsonian Channel vía Fast Design]

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