Las gotas del príncipe Rupert, también conocidas como lágrimas holandesas, son figuras de vidrio tan resistentes que pueden soportar martillazos sin romperse. Tanto, que cuando se enfrentan a disparos de armas de fuego las balas se encuentran con serios problemas.

Las lágrimas holandesas son creadas al dejar gotear vidrio fundido en agua fría, lo que cambia la temperatura del exterior del vidrio de manera drástica y repentina mientras que su interior sigue caliente. El resultado es una figura de vidrio con forma de lágrima o renacuajo que es extremadamente resistente en su extremo más ancho. Aquí explican bien las propiedades físicas y químicas que producen esa resistencia.

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En un experimento de SmarterEveryDay se propusieron disparar a una de estas lágrimas con balas encamisadas de calibre .22 (Magnum) y calibre .38. Las lágrimas holandesas resisten de manera sorprendente, y aunque la más grande las balas logra destrozar la punta de la gota, el resto de la figura permanece intacto

Sin embargo, en este otro experimento, SmarterEveryDay utiliza un rifle de calibre .22. Al impactar las balas con el extremo más ancho de la lágrima holandesa esta resiste, pero en cámara superlenta puede apreciarse que la bala ocasiona una onda de choque que, por afectar a la “cola” de la lágrima, provoca una reacción en cadena que la desintegra por completo. El resultado es simplemente fascinante. [vía SmarterEveryDay (YouTube)]


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