Durante varias décadas la Guerra Fría desató un nivel de rivalidad tan alto entre los Estados Unidos y Rusia (además de la tensión evidente) que incluso los llevó al espacio. Ambos querían ser los mejores en materia espacial, incluyendo la posibilidad de enfrentamientos fuera de la atmósfera. Esta era la arma rusa con la que esperaban defender sus estaciones espaciales de una “invasión”.

Sí, los rusos tenían el temor y la certeza de que los Estados Unidos tarde o temprano atacarían sus satélites y estaciones espaciales, esas que supuestamente no existían (dado que eran secretas). Por ello desarrollaron un cañón especial para defender sus bases espaciales de una posible invasión o ataque por parte de sus eternos rivales en la Guerra Fría, e incluso llegaron a dispararlo.

Advertisement

Advertisement

De este cañón se ha hablado mucho durante muchos años, pero recientemente en un programa de televisión ruso lo mostraron por primera vez. Fue entonces cuando Anatoly Zak (RussianSpaceWeb), un experto y apasionado por la tecnología espacial rusa, se dedicó a hacer un modelo virtual del cañón, que vemos sobre estas líneas.

En el programa de televisión, se pudo ver esto:

Su nombre es “R-23M Kartech” y básicamente era un cañón de 23 mm diseñado para esta ubicado en la estación espacial “Almaz”, cuya existencia era negada por los rusos en aquel momento. Esta es una versión de un cañón similar ruso que fue usado en un avión bombardero, y después modificado para operar en el espacio.

Sponsored

Por supuesto, este cañón estaba muy limitado en el espacio. Aunque los cosmonautas podrían operarlo perfectamente desde el interior de la estación espacial, tenían que girar la estación Almaz por completo para apuntar el cañón, y hablamos de una estación de 20 toneladas en el espacio.

El R-23M Kartech fue instalado en la Estación Espacial Almaz a mediados de la década de 1970, y se mantuvo en secreto hasta hace poco tiempo. El 24 de junio de 1975 el cañón fue disparado por primera (y única) vez en el espacio; todas las balas se desintegraron al entrar en órbita y la estación espacial tenía que encender sus propulsores para poder contrarrestar el rebufo del cañón al disparar.

Es, sin duda, una de las historias más curiosas de la ambición espacial rusa durante la Guerra Fría, y como querían prepararse para tener enfrentamientos bélicos incluso a gravedad cero. [vía Popular Mechanics]

Todas las imágenes: Anatoly Zak (RussianSpaceWeb) vía Popular Mechanics.

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter y Facebook :)