Las condiciones en la base de investigación Concordia, en la Antártida, son bien duras. Durante los tres peores meses del invierno, el sol deja paso a unas tinieblas que no se han interrumpido hasta esta semana. Sobre estás líneas tenéis el primer amanecer que han visto los científicos de esta estación polar después de tres meses de oscuridad.

La foto ha sido publicada por la Agencia Espacial Europea. Durante los tres meses sin luz solar, los investigadores de la base Concordia quedan completamente aislados del mundo. Los suministros se interrumpen, no se puede salir, y la temperatura media es de 45 grados bajo cero. Afortunadamente siempre hay un amanecer al final del invierno. [ESA vía Popular Science]