No es una técnica revolucionaria y ya lleva un tiempo utilizándose, pero si no la conoces te parecerá casi magia. Se llama impresión por transferencia de agua y consiste en una solución líquida con una película de pintura en su superficie que se fija al objeto sumergido. Es popular en la fabricación de armas y cascos, pero se utiliza cada vez más para casi cualquier producto.

Hay decenas de empresas en el mundo que se dedican a esta actividad. Sirve para imprimir de forma rápida y a bajo coste un dibujo en materiales no porosos y resistentes al agua como el vidrio, ciertos tipos de madera, metal o cerámica. Debajo, uno de los vídeos que mejor explica esta técnica. Pequeños descubrimientos.

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