El aeropuerto Princess Juliana International en la isla de Saint Martin, es uno de los más espectaculares del mundo por sus pistas a pie de playa (literalmente), pero también una pesadilla para los pasajeros. Sobre todo cuando la torre de control ordena al piloto abortar en el último momento.

Ocurría el pasado día siete de marzo. Los fuertes vientos que soplaban sobre Saint Martin obligaron a los controladores a pedir al piloto que remontara de nuevo ya que había encarado la pista demasiado escorado. El avión, un 737 proveniente de Toronto, hace un extraño casi rozando el agua y finalmente levanta el vuelo en una maniobra que tuvo que poner al pasaje los pelos un poco de punta.

45 minutos más tarde, el vuelo reemprende la maniobra de descenso, esta vez correctamente, lo que dio a los responsables de ATCpilot la oportunidad de grabar de nuevo el aterrizaje para compararlo con el primer intento (en el vídeo). Por fortuna no pasó nada, pero solo unos pocos metros separaron a los pasajeros de tener que ir preparando las lanchas salvavidas. [vía ATCpilot]