Si no has visto el cierre de la sexta temporada de Juego de Tronos, pide el día libre mañana en el trabajo y ponte al día con la serie. Si estás al día, coincidirás conmigo en que las primeras secuencias del último episodio —mientras suena in crescendo el piano de Light of the Seven son para levantarse y aplaudir.

Los efectos visuales de Rising Sun Pictures son en buena parte responsables de ese efecto “piel de gallina” que nos causó el episodio. Por fin tenemos deconstruido todo ese trabajo de los expertos en VFX, desde que Cersei se asoma a la ventana de la Fortaleza Roja hasta que por fin vuela por los aires la catedral de Gerona (convertida en el Gran Septo de Baelor).

Como viene siendo habitual, los efectos visuales mezclan escenarios fotorrealistas creados por ordenador con localizaciones reales. Así pasamos de una catedral en una ciudad sin mar a un septo elevado que vislumbra la playa de Desembarco del Rey. La gafas de VR también sirven para ayudar a los actores a moverse en esta realidad virtual. [Rising Sun Pictures]

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