Virgin Galactic o Paragon no son las únicas empresa que quiere llevarnos de turismo por el espacio. Otra de las interesadas en ofrecer vuelos comerciales en órbita es Boeing. El fabricante aeroespacial acaba de hacer públicos los primeros render de la CST-100 la lujosa cápsula en la que podrían viajar los próximos astronautas de la NASA y, en el futuro, quizá hasta turistas espaciales.

En sus apenas 4,5 metros de diámetro, la CST-100 tiene capacidad para albergar cómodamente a siete pasajeros en su viaje hacia la Estación Espacial Internacional. Los interiores son la especialidad de Boeing. No en vano su mayor experiencia es en el diseño y fabricación de aeronaves comerciales. Para el exterior, la compañía se ha asociado a Bigelow Aerospace.

Es muy probable que la CST-100 sea la futura cápsula que utilice la NASA en sus viajes hacia y desde la ISS. No obstante, en el futuro la tripulación de la cápsula no tiene porque tener el mismo nivel que los astronautas que pilotan las cápsulas científicas, por lo que Boeing busca simplificar al máximo los controles necesarios para llegar hasta la estación y volver. Chris Ferguson, director de misiones y Operaciones de Boeing, y ex-astronauta en la NASA lo explica así:

Lo que no vas a encontrar son 1.100 o 1.600 botones. Cuando la tripulación de la CST-100 despegue, su objetivo primordial no va a ser volar libremente la cápsula, sino hacerla llegar lo antes posible a la ISS. Por esta razón no vamos a obligar a la tripulación por un entrenamiento pesado. Queremos que sea intuitiva.

Aún es muy pronto para reservar un vuelo en la CST-100. Los primeros viajes de esta cápsula espacial comercial no están previstos hasta 2017, y tendrán un precio, nunca mejor dicho, astronómico. [Boeing vía Business Insider]