Engañar a un animal para que actúe con naturalidad no es fácil. A veces ni siquiera basta con esconder las cámaras de manera convencional. Por eso los realizadores de la serie Spy in the Wild de la BBC optaron por crear unas cámaras espía absolutamente únicas. Así son por dentro.

Las cámaras van instaladas en el interior de un muñeco animatrónico muy detallado y que se opera de manera completamente remota mediante un mando de radiocontrol. El productor Philip Dalton las encargó a un estudio de Londres especializado en efectos especiales. Algunas tienen hasta 24 movimientos internos diferentes cuya función es lograr que los animales acepten la marioneta como si fuera uno de ellos.

La primera razón para buscar tanto realismo es lograr que los animales a filmar no destrocen la cámara para satisfacer su curiosidad o simplemente porque se asusten de verla. Adicionalmente, se busca que reaccionen de manera natural. Un reciente capítulo de la serie en el que un grupo de monos lloraba la marioneta de un cachorro como si fuera uno de ellos da buena cuenta de su efectividad. [vía Nature on PBS]