En febrero del año pasado supimos con certeza que Einstein tenía razón: el espacio-tiempo se curva cuando ocurren fenómenos muy energéticos, y sus arrugas llegan a la Tierra en forma de ondas gravitacionales. Detectarlas fue una proeza de la ciencia y la ingeniería y ahora podemos ver cómo ocurrió.

New Scientist acaba de estrenar en YouTube un documental sobre lo que pasó entre bastidores en los observatorios LIGO desde el 14 de septiembre de 2015 —cuando los interferómetros detectaron por primera vez las ondas gravitacionales de dos agujeros negros colisionando— hasta cinco meses más tarde, cuando los científicos anunciaron al mundo el hallazgo.

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El documental incluye entrevistas a personajes de la talla de Rai Weiss, el físico que inventó la técnica de interferometría láser, y nos acerca un poco a lo que sintieron los implicados en el proyecto y a todos esos conceptos tan complicados que permitieron hacer una medición tan minúscula y precisa.

Desde entonces se han detectado nuevas ondas gravitacionales que nos recuerdan el verdadero propósito de LIGO: observar los fenómenos del universo que la luz no nos permite ver. Las ondas gravitacionales son, en definitiva, una forma completamente nueva de mirar al cielo.

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[New Scientist]