Imagen de la entrada a la caverna recién descubierta. Foto: NASA/Goddard/Arizona State University

Desde que pusimos el pie en la Luna, el ser humano sueña con la idea de establecer una colonia permanente en nuestro satélite. Hoy por fin, un equipo de científicos ha encontrado un lugar perfecto para comenzar a construir. Sorprendentemente no es una llanura, sino una caverna de origen volcánico.

La idea de construir una base dentro de una cueva parece tener ganas de complicarse la vida, pero en realidad nos la facilita, y mucho. La Luna no tiene atmósfera ni magnetosfera propias, y los niveles de radiación que recibe del sol son elevados. Además, su superficie sufre un bombardeo constante de pequeños meteoritos que pueden ocasionar daños muy serios en cualquier estructura que construyamos sobre la superficie.

La caverna está en las colinas de Marius, en el Oceanus Procellarum. Foto: NASA/Lunar Orbiter 2

Nuestra mejor opción es construir en el subsuelo, pero para ello necesitábamos encontrar una estructura natural estable en la que comenzar. El pasado volcánico de la Luna hacía sospechar que nuestro satélite natural tiene este tipo de estructuras, pero hasta ahora no se habían encontrado pruebas de su existencia.

Advertisement

Un equipo de investigadores de la NASA y JAXA (la agencia espacial japonesa) lleva meses escudriñando la superficie lunar con la ayuda de la sonda geológica SELENE. Concretamente, se han dedicado a estudiar los ecos que emiten los agujeros en el suelo lunar cuando la nave los bombardea con señales de radar. Después, han comparado estos ecos con los datos gravitatorios de la sonda GRAIL, que sirven para localizar zonas con menor densidad de la Luna.

Tamaño de la caverna, según los datos de SELENE y GRAIL. Imagen: Purdue University/David Blair

El equipo ha hecho pleno al pasar por las colinas de Marius Hills, en la región de Oceanus Procellarum. Uno de los pozos naturales en esta zona ha revelado una caverna natural formada por un antiguo túnel de lava, y es sencillamente enorme. La estructura tiene varios kilómetros de ancho y al menos un kilómetro de altura. Hay espacio para construir toda una ciudad dentro. Por supuesto, antes habrá que enviar robots y explorar mejor la cavidad, pero de repente la idea de construir una base en la Luna es un poco más factible.