Recreación artística de la Vía Láctea

La Vía Láctea, que es la galaxia en la que vivimos, está aislada del resto del universo, rodeada de un descomunal vacío de unos mil millones de años luz. Suena un poco descorazonador, pero es la conclusión a la que ha llegado un equipo de astrónomos de la Universidad de Wisconsin-Madison.

La existencia de grandes burbujas de vacío entre galaxias no es nada nuevo. El universo se puede comparar a una tela de araña en el que la materia se distribuye en cúmulos, filamentos y racimos que componen las galaxias. El 95% restante es puro vacío formado por materia oscura y energía oscura.

La cuestión es que la Vía Láctea está justo en el centro de uno de esos agujeros, y según los cálculos de los astrónomos, es un hueco siete veces más grande que la media del universo.

Simulación de la radiación de fondo de microondas. Imagen: Volker Springel / Instituto Max Planck

La cuestión es importante no porque vaya a suponer un problema para los viajes intergalácticos, sino porque, de comprobarse, explicaría las discrepancias en la constante de Hubble. Esta constante es la medida que emplean los astrónomos para expresar la velocidad a la que el universo se expande. Actualmente esa constante tiene un problema: varía según la calculemos estudiando la radiación de fondo de microondas o mediante la técnica de las supernovas. Se supone que la constante de Hubble debería ser la misma sin importar la técnica de medición.

Según Ben Hoscheit, principal autor del estudio, esa discrepancia se explicaría perfectamente si nuestra galaxia realmente estuviera alejada de todo en el centro de uno de esos grandes vacíos cósmicos.

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La mala noticia es que no existe forma de comprobar si la hipótesis de Hoscheit es correcta mediante ningún instrumento de observación. La idea de que la Vía Láctea está en el centro de un enorme vacío no es nueva, pero a falta de comprobación directa solo podemos confiar en que los cálculos sean correctos. El astrofísico de la Universidad de Prinecton Peter Melchior expresa de forma muy aguda las dudas acerca de las conclusiones de Hoscheit en unas declaraciones a The Atlantic:

No solo es matemáticamente improbable. Estar en el centro del vacío más grande del universo conocido nos sitúa en un lugar muy especial. Desde hace tiempo hemos aprendido que ni la Tierra ni el Sol son el centro del Universo. Los astrónomos tratamos de evitar instintivamente las teorís que nos ponen en lugares especiales

[vía The Atlantic]