Ana de armas y Ryan Gosling en Blade Runner 2049. Imagen: Warner Bros.

Blade Runner es una de las obras más icónicas de la ciencia ficción: su narrativa visual y su banda sonora la elevan a la categoría de película de culto. El director de la secuela lo sabe mejor que nadie y promete crear una nueva identidad sin dejar de ser fiel a la obra maestra de Ridley Scott.

Como parte de esa fidelidad, Blade Runner 2049 pondrá el CGI en segundo plano para centrarse en los efectos prácticos, tan olvidados últimamente. “Soy de la vieja escuela”, explica Denis Villeneuve en una entrevista con Variety. “Odio las pantallas verdes. Succionan mi energía, me deprimo. Con Blade Runner intentamos hacer todo lo posible delante de la cámara, construyéndolo todo”.

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Villeneuve rodó y empezó a montar Blade Runner 2049 mientras promocionaba su anterior película, Arrival (que ahora está nominada a ocho premios Oscar, incluidos el de mejor película y mejor director). El director canadiense confiesa que su deseo para Arrival era construir los alienígenas con animatrónica y meterlos en un acuario gigante, pero no tenía suficiente presupuesto.

Blade Runner 2049, en cambio, ha sido descrita como la película R-rated más cara de la historia, así que Denis y su director de fotografía, Roger Deakins, pudieron dar rienda suelta a su imaginación. “Es impresionante cómo Roger fue capaz de crear los escenarios usando trucos [visuales]”, comenta Villeneuve. “Para mí fue hermoso. Creo que puedo contar con los dedos de una mano cuántas veces vi una pantalla verde en todos estos meses de rodaje”.

Habrá mejoras hechas por ordenador, pero la mayor parte de la película estará rodada frente a las cámaras. “Creo que será el mejor trabajo de Roger Deakins”, añade Villeneuve. El director dijo en 2015 que Blade Runner es “casi una religión” para él. Blade Runner 2049 llegará a los cines el 6 de octubre de este año.

[Variety]