Abajo, muy abajo, en las profundidades de las minas de oro canadienses, los mineros a veces encuentran oro, y a veces depósitos de agua encerrados en la roca. Científicos británicos han pedido a estos mineros que recojan parte del agua de un depósito recien descubierto y el resultado ha sido sorprendente.

Los primeros análisis datan la muestra como procedente de hace al menos 1.500 millones de años. Quizá podría ser más antiguo, hasta 2.600 millones atrás en el tiempo, pero la edad mínima ya lo sitúa en una época muy anterior a la llegada de los dinosaurios. El agua forma parte de un depósito bastante grande, es salada y con altas concentraciones de burbujas de hidrógeno, metano y helio.

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Demostrada su antigüedad, ahora el equipo dirigido por el geoquímico Greg Holland está buscando en la muestra formas de vida que podrían haber evolucionado de forma totalmente diferente a la nuestra en esas condiciones aisladas.

El estudio acaba de ser publicado en la revista Nature y podría aportar claves fundamentales para entender la eventual formación de vida en otros planetas como Marte. Esperemos que los amigos canadienses no caven con demasiada avaricia y tan profundo que despierten otra cosa [Nature Vía Materia]

Foto: Thomas1111 / Shutterstock