Foto: Ian Sane / Flickr, bajo licencia Creative Commons

Si la petición de que el caso se archive no prospera Joseph Schwab será el primer ciudadano estadounidense al que juzguen por conducir bajo los efectos de una droga nunca antes vista como motivo de una sanción de tráfico: la cafeína.

El viacrucis de Schwab comenzó el pasado mes de agosto de 2015, cuando un agente de paisano de la policía del condado de Solano, en California detuvo su vehículo y lo arrestó acusándolo de conducir bajo los efectos de las drogas.

En su declaración, el agente explica que Schwab conducía de manera errática. Sin embargo, cuando sopló en el alcoholímetro, la máquina no registró la más mínima concentración de alcohol (0,00%). Ante la sospecha de que se encontrara bajo los efectos de otras sustancias, el conductor fue remitido a comisaría donde se le extrajo sangre para su análisis.

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El análisis toxicológico dio negativo en todas y cada una de las sustancias ilegales que mide, y en algunas legales pero que están contraindicadas con la conducción. Más tarde, un laboratorio de Pennsylvania llevó a cabo un segundo muestreo. Según documentos a los que ha tenido acceso el periódico The Guardian, lo único que se ha encontrado es cafeína.

La abogada de Schwab, Stacey Barrett, se muestra completamente atónita. Según explica, la denuncia no dice expresamente que su cliente esté acusado de conducir bajo los efectos de la cafeína, pero teniendo en cuenta que no se ha presentado ni un solo documento o prueba que apunte a otras sustancias, es la única conclusión posible. Eso, o que la acusación es fruto de un absurdo error administrativo.

¿Se puede juzgar a alguien por conducir después de haber bebido mucho café? Si nos atenemos estrictamente al texto de la ley californiana podría ser. El código de circulación del estado define droga como “cualquier sustancia distinta del alcohol que pueda afectar a una persona de manera que dificulte en un grado apreciable su habilidad para conducir con normalidad.”

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Barrett confía en que el caso será archivado porque, para empezar, los cargos no se presentaron hasta junio de 2016, casi un año después del arresto. Si su solicitud es desestimada, el juicio se celebrará en enero de 2017. [vía The Guardian]