El ajustado bikini metálico que la princesa Leia luce en la mítica escena del esquife de Jabba el Hutt en El Retorno del Jedi se ha convertido en el centro de una polémica bastante idiota en las últimas semanas. La respuesta de la actriz Carrie Fisher al respecto es de las de enmarcar.

Basta decir Bikini y Princesa Leia para que los integrantes de varias generaciones de fans sepamos al instante de qué se trata, pero daremos un poco de contexto por si acabas de salir de una cueva. En el Episodio VI de Star Wars (The Return of the Jedi), hay una escena en la que la actriz Carrie Fisher sale con un sugerente bikini de metal.

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La indumentaria es una de las más emblemáticas de la saga. Probablemente tenga que ver que es bastante más sexy que una armadura de Stormtrooper. El caso es que es uno de los disfraces favoritos de muchas aficionadas al Cosplay y ha generado toneladas de objetos de Merchandising y colección como estos.

La polémica viene a cuenta del Merchandising precisamente. A principios de noviembre surgió un rumor desde la web Making Star Wars asegurando que Disney se proponía relegar al olvido la indumentaria prohibiendo que se hagan nuevas series de figuras o merchandising con Leia y su bikini.

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La noticia, cierta o no (no ha podido confirmarse) ha desatado un enconado debate entre los entusiastas furiosos con Disney, y los mojigatos más recalcitrantes que creen que la indumentaria de Leia no es muy apropiada para una película clasificada como apta para el público infantil.

El debate ha llegado a oídos de la mismísima Carrie Fisher. La veterana actriz ha contestado esto en una entrevista al Wall Street Journal:

Ha habido cierto debate recientemente sobre si no debería hacerse más merchandising con el bikini que llevabas en El Retorno del Jedi.

Eso es una estupidez.

¿Qué se deje de hacer merchandising?

Puede que haya algún padre que entre en pánico preguntándose qué le va a responder a sus hijos si le preguntan por qué llevo esa indumentaria. Es sencillo. Dígales que una babosa gigante me capturó y me obligó a llevar ese estúpido bikini, así que la maté porque no me gustaba y luego me lo quité (fuera del escenario).

La respuesta de Carrie Fisher es aún más redonda en el L.A. Times, dónde le preguntan lo mismo. En esta ocasión, la actriz se muestra un poco más relajada y lenguaraz:

Qué tal si le dice a su hija que el personaje lleva esa indumentaria porque no le han dado otra elección. La han obligado a llevarlo. Es la prisionera de un testículo gigante con un problema de salivación y en realidad ella no quiere llevar esa ropa puesta. Al final, esa cadena que indicas que es algún tipo de accesorio sado-maso es la que usa para matar al testículo baboso gigante. Decir que esa cadena es algún tipo de accesorio sexual es propio de un asno.

¡Bravo, Carrie! En cuanto a ustedes, señores de Disney, por favor, hagan más figuras de Leia en Bikini, y en la batalla de Hoth, y pilotando una de las motos voladoras en Endor. Hagan más figuras de Rey también, y de Black Widow. Y si alguien se siente incómodo con ello, que se lo haga mirar. [WSJ y L.A. Times vía Toybox]

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