Primero voluntarios. CNES/Emmanuelle M.

Es posible que hayas tenido que leer dos veces el titular, obviamente no es tan fácil. O sí, depende. Los científicos del Space Medicine and Physiology en Francia van a pagar esos 16 mil euros por pasar dos meses en la cama. Pero serán 60 días sin poder salir de allí y en unas condiciones de estudio.

La razón es bien simple: estudiarán los efectos de la microgravedad en nuestra biología sin los gastos que supone enviar a alguien al espacio para ello. De esta forma los investigadores del Space Medicine and Physiology de Francia han colgado un anuncio donde buscan a 24 hombres sanos que no fumen y que tengan entre 20 y 45 años de edad para asumir el trabajo “más lento” en el Universo.

A cambio de los 16 mil euros los sujetos pasarán dos semanas sometiéndose a diversas pruebas antes de estar completamente acostados durante 60 días, seguido de otra quincena de evaluación. ¿Tentador, no? El experimento es todo lo que estas pensando, es decir, comer e “ir al baño” estando acostado en la cama, sin salir de ella. Todo ello con la mitad del cuerpo inclinada hacia abajo en un ángulo de -6 grados.

Advertisement

El estudio recuerda al de Boris Morukov en 1986. En ese momento se llevó a cabo un experimento en Rusia donde 11 hombres seleccionados debían permanecer en la cama un año entero. 370 días en la misma posición sin poder levantarse. Claro que aquello era un año, demasiado tiempo y razón por la que algunos no lo terminaron. En cualquier caso el resultado arrojaba luz sobre el estudio de la mejora del metabolismo del calcio, lo que beneficiaría a los futuros vuelos al espacio prolongados, según Morukov.

Trabajos similares en la NASA. NASA

El nuevo experimento tiene el nombre de Cocktail y pretende replicar las condiciones de ingravidez de los astronautas en la Estación Espacial Internacional. Los investigadores trataran de compensar el escenario fuera del espacio con un “cóctel” de suplementos.

Advertisement

Ellos parten de la base de que los seres humanos evolucionaron para hacer un buen uso de la fuerza descendente de la gravedad, y no sólo en cuanto a la sangre de nuestra cabeza, la compresión de nuestros músculos contra nuestros vasos sanguíneos mientras caminamos y nos mantenemos erguidos también ayuda a nuestra circulación.

Advertisement

A corto plazo, el tiempo que pasan flotando en caída libre puede hacer que los astronautas experimenten mareos como resultado de la presión sanguínea más baja y la disminución lenta en el volumen de la sangre, algo a lo que los voluntarios también tendrán que hacer frente.

Dicen los investigadores que a medida que pasan las semanas y los meses los músculos también se deterioran en la espalda y en la mitad inferior del cuerpo, la densidad ósea disminuye y las defensas inmunológicas se reducen. Aquí entra el nuevo estudio, un esfuerzo por combatir estos efectos probando una mezcla de antioxidantes y antiinflamatorios en forma de cápsulas que los voluntarios tomarán con sus alimentos: “La mitad de ellos no tomarán nada y la otra mitad tomará un cóctel de cápsulas, de ahí el nombre del estudio, en principio para contrarrestar las repercusiones de la ingravidez”.

Si después de todo lo dicho sigues pensando que estar dos meses en la cama es un trabajo a tu medida, no dudes en presentarte. En ese caso será un pequeño descanso para el hombre y, quién sabe, quizás un sueño gigante para la humanidad. [ScienceAlert]