Investigadores han descubierto un fenómeno que parece salido de una película de Tim Burton, pero que es tan real como científico. Según han demostrado en un estudio, publicado ahora en Nature, existen árboles en Australia en cuyas hojas crecen, literalmente, partículas de oro.

Los investigadores se aventuraron en las zonas áridas y despobladas de Australia, en concreto en la región de Goldfields-Esperance, conocida por albergar depósitos de oro muy difíciles de encontrar. Su objetivo era comprobar científicamente si los árboles podían ser un indicador de la existencia de yacimientos de oro, y así es. Los eucaliptos de la zona contienen partículas microscópicas de oro que aparecen en sus hojas a lo largo de los años. ¿Cómo es posible?

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Las eucaliptos de esta región son conocidos por su resistencia al clima y a la ausencia de agua. Sus raíces escarban decenas de metros hacia el interior de la tierra en busca de humedad. Tanto, que pueden llegar a recónditos yacimientos de oro y a absorber partículas de este metal. Este proceso al final acaba materializándose en las hojas, que muestran partículas microscópicas de oro (un 20% del diámetro de un cabello humano).

Para confirmar el hallazgo, que las partículas de oro de los eucaliptos provienen de yacimientos subterráneos, los investigadores plantaron árboles en un invernadero con tierra impregnada en oro y el resultado fue el esperado. A lo largo del tiempo las hojas comenzaron a mostrar partículas de oro microscópicas.

La idea de que las plantas absorben minerales de la tierra que les rodea por supuesto no es nueva, pero este caso es extraordinario. "El oro es probablemente tóxico para las plantas, y por eso lo desplazan a sus extremos (hacia las hojas) para reducir el efecto de posibles reacciones bioquímicas", explica el estudio publicado en Nature Communications. El autor señala además que esta es la "primera prueba de la existencia de partículas de oro dentro del tejido de una especie viva natural".

El hallazgo son buenas noticias para las compañías mineras. No porque vayan a hacerse ricas (ni nadie que pase por allí) exprimiendo eucaliptos. La cantidad de oro que contienen las hojas es muy reducida (46 partes de oro por 1.000 millones, exactamente). Sin embargo, los árboles que sí contienen partículas de oro pueden ser la señal inequívoca que debajo hay un yacimiento de oro, algo que a su vez podría reducir enormemente los costes de exploración previa para dar con ellos. A veces, la propia naturaleza es la mejor tecnología. [Nature vía Bloomberg]

Foto: Mel Lintern