Es probable que te hayas visto en esta situación más de una vez. Pongamos que te compras un mueble en Ikea. El mueble lleva unos tornillos, pero unos tan malos que el mueble acaba armado con los dichosos tornillos pasados de rosca. Aquí vienen cinco consejos útiles para extraerlos.

Esta pequeña guía práctica nos llega desde la web Instructables. Cinco métodos con los que poder quitar ese tornillo que pensábamos que se iba a quedar eternamente. Una advertencia antes de empezar, la extracción requiere de algo de maña y el método que elijan dependerá de las circunstancias y lo importante que es quitar ese tornillo pasado de rosca.

Empezamos (del paso menos destructivo a los métodos más destructivos):

Método 1: Banda elástica

A veces todo lo que necesitamos para hacernos con ese tornillo testarudo es un poco de agarre. ¿Cómo? Por ejemplo con la superficie gomosa de una banda elástica, la cual puede ayudar a mantener el extremo del destornillador en la cabeza del tornillo pasado de rosca y evitar que se salga.

En este caso cualquier goma puede valer, aunque aquellas con bandas anchas funcionarán mejor, ya que proporcionan la mayor parte del área de contacto entre la cabeza del tornillo y la broca. Para ello lo que debemos hacer es colocar la banda elástica sobre la broca y tirar con la suficiente fuerza como para que no haya holgura, luego insertamos suavemente la broca en la cabeza de tornillo desprendida y giramos el tornillo suelto.

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Si el tornillo no está totalmente pelado, la banda de goma ayudará a llenar las áreas donde el tornillo se ha desprendido y proporcionará la fricción necesaria permitiendo que el tornillo se retire.

Método 2: Agarra con el taladro

Si el tornillo no está completamente hundido en el material hay una buena posibilidad de que puedas agarrarlo con un taladro eléctrico y sacarlo fácilmente. ¿Cómo? Abre el portabrocas del taladro y colócalo sobre la cabeza del tornillo, luego aprieta con la mano para asegurarnos que el portabrocas está sujeto al tornillo. Finalmente levanta suavemente el tornillo del material donde estaba incrustado.

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Este método puede funcionar con casi cualquier tipo de tornillo pasado de rosca siempre que haya portabrocas capaz de agarrar.

Método 3: Extractor de tornillo

Llegamos a un método destructivo en caso de que estemos ante un tornillo especialmente testarudo. Los extractores de tornillo son una buena opción, ya que están roscados al contrario de los tornillos. Los tornillos tienen un giro a la derecha y los extractores de tornillo tienen un giro a la izquierda.

Estos vienen en diferentes tamaños, por lo que necesitas seleccionar el tamaño adecuado para encajar en la cabeza del tornillo. Una vez seleccionado lo instalamos en el taladro y ajustamos el mismo en sentido inverso. El extractor comenzará a girar el tornillo en sentido inverso para extraerlo.

Método 4: Cortar una muesca

Subimos el nivel de destrucción cortando una muesca en la cabeza de tornillo. Dependiendo de la profundidad del tornillo en el material, el corte de la muesca podría dañar la superficie circundante, por tanto hay que tener precaución.

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Necesitaremos una herramienta como la que vemos en la imagen con una rueda de corte en una sola ranura en la cabeza del tornillo. Así conseguimos un canal para que un destornillador de cabeza plana pueda apoyarse y sacar el tornillo.

Método 5: la broca saca tapones

Si el tornillo está realmente profundo en el material y no hay otras opciones, entonces es el momento de ser realmente destructivo. Ha llegado la hora de la broca saca tapones que no sólo extraerá el tornillo, sino parte del material de alrededor del mismo.

Para ello debemos colocar la broca por encima del tornillo. Luego enganchamos la broca con la madera y presionamos sobre el material desde arriba y alrededor del tornillo pelado hasta que la broca haya alcanzado la profundidad de la cabeza del tornillo. En unos minutos te harás con el tornillo (y parte de la madera o material donde estaba).

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Bonus: El último método es muy simple: deja el tornillo. Hay veces que el maldito tornillo está tan profundo que no vale la pena gastar nuestro tiempo en ello. [Instructables]