El huracán Irma ha tocado tierra en Florida, y miles de personas abandonan sus hogares para buscar refugio ante la tormenta. Cada vez que esto ocurre hay quien se empeña en seguir consejos de última hora para tratar de proteger su casa antes de cerrar la puerta. Si es alguno de estos consejos, mejor no lo hagas.

1.- Meter objetos valiosos en el lavavajillas

Circula el rumor de que el lavavajillas es el mejor lugar donde guardar nuestras pertenencias valiosas para que no las dañe el agua. Lamentablemente, es falso. Los lavavajillas están pensados para mantener chorros de agua dentro, pero no para impedir que entre un aluvión de agua del exterior. Ralph Feldkamp es propietario de un servicio técnico en St. Petersburg y explica al Tampa Bay Times que arregla lavavajillas inundados todo el tiempo.

2.-Poner cinta adhesiva en las ventanas

El mito dice que así aliviamos la tensión del vidrio y este no se rompe. La realidad es que se rompe igual, pero en pedazos más grandes que son mucho más peligrosos en caso de que te caigan encima.

3.-Dejar alguna ventana abierta para “equilibrar la presión”

No, dejar una ventana medio abierta no evitará que se rompan las ventanas si el viento es lo bastante fuerte. Hacerlo solo servirá para que, además, entre agua a raudales por la ventana y esta tenga más oportunidades de romperse o que el viento la arranque de cuajo.

4.-Proteger solo las ventanas que dan al mar

Si pusiste especial interés en proteger las ventanas solo de una fachada y olvidaste las otras, no habrás logrado nada. Las rachas de viento de un huracán nunca circulan en una única dirección, y aunque así fuera, los objetos que salen volando a menudo rebotan en trayectorias impredecibles.

Destrucción en Coral Gables, Florida. Foto: AP

5.-Apoyarse en una puerta o ventana para compensar la presión excesiva del viento

Aunque se haya dicho una y mil veces que quedarse en casa durante un huracán es peligroso, sigue habiendo algunas personas que se niegan a abandonar su hogar, especialmente en los Cayos de Florida, donde las tormentas tropicales no son precisamente una novedad. Si eres uno de esos tozudos, al menos no intentes apoyar tu peso contra una puerta que está a punto de reventar por efecto del viento. Se romperá igual, y posiblemente haga lo mismo contigo en el proceso.