La frase “somos lo que comemos”, acuñada en 1850 por el filósofo Ludwig Feuerbach, se ajusta cada vez mejor a la realidad a medida que estudiamos nuestro cuerpo. Y es que la dieta no solo afecta al peso: también influye en factores no tan evidentes como el atractivo sexual de nuestro olor corporal.

Un estudio reciente publicado en la revista Evolution & Human Behavior encontró que las mujeres prefieren el olor corporal de los hombres que comen más frutas y verduras, en contraposición con los que comen más carbohidratos refinados como los de la pasta y el pan. ¿Por qué mujeres y hombres, en ese orden? “Desde hace tiempo sabemos que el olor es un componente de atractivo importante, especialmente para las mujeres”, explica Ian Stephen, doctor en psicología evolutiva de la Universidad de Macquarie (en Australia) y autor del estudio.

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Desde un punto de vista evolutivo, el sudor axilar humano puede proporcionar información sobre nuestro estado de salud. Uno de los factores contribuyentes a la buena salud, a corto y a largo plazo, es una dieta rica en frutas y verduras. Lo que estos investigadores querían comprobar era si la ingesta dietética de frutas y hortalizas está asociada además con una sudoración más agradable al olfato.

El estudio es pequeño, pero la metodología fue legítima. Comenzaron reclutando a un grupo de hombres jóvenes y saludables, y evaluando su piel mediante espectofotometría cutánea. Cuando comemos muchas frutas y verduras, nuestra piel adquiere el tono de los carotenoides, pigmentos responsables del amarillo y el naranja de estas coloridas plantas. No es algo evidente a simple vista, pero el espectofotómetro, que emite una luz sobre la piel y mide el color reflejado, es un buen indicador de la ingesta de vegetales. Además se pidió a los hombres que respondieran un cuestionario para conocer mejor sus costumbres alimenticias.

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A continuación, los investigadores dieron a los hombres camisetas limpias y les pidieron que hicieran ejercicio. Las participantes femeninas del estudio tuvieron que oler estas camisetas y evaluar su olor en distintas dimensiones: cuáles eran más agradables, cuáles resultaban más florales, cuáles parecían más afrutados y cuáles más dulces (independientemente de su intensidad).

Los resultados fueron bastante consistentes: las mujeres creen que los hombres que comen más verduras huelen mejor (mientras que los que comen más carbohidratos tienen un olor más desagradable). El estudio reveló además que la ingesta de grasa, carne, huevo y tofu se asocia a un olor agradable, pero más intenso, datos que coinciden con los juicios faciales, en los que el color más amarillo de las pieles ricas en carotenoides resulta más atractivo.

Por supuesto, si sigues comiendo ajos nadie querrá besarte. Pero eso tiene poco que ver con el olor corporal. El olor corporal es lo que se crea cuando las bacterias de nuestra piel metabolizan los compuestos que salen de nuestras glándulas sudoríparas. Y en eso, según las participantes de este estudio, salen ganando los hombres comen sus frutas y verduras como lo exigía mamá.

[Evolution & Human Behavior vía NPR]