No encontrar el dichoso abrelatas ya nunca más será una excusa para que no puedas abrir esa lata de atún. Tan solo necesitas una cuchara sopera normal y corriente y un poco de habilidad. Eso sí, ten cuidado con los dedos. Los bordes de las latas cortan a base de bien.

Lo demás no es más que hacer un poco de fuerza en el lugar apropiado. Para hacer la primera muesca desde la que trabajar no es necesario dar golpes. Basta mover la punta de la cuchara adelante y atrás sobre una misma zona para que acabe cediendo.

Una vez hayamos practicado la primera incisión, lo siguiente es cosa de frotar (con el borde de la cuchara para ir cortando el borde) y cantar. Más fácil imposible. Probablemente quieras vaciar parte del aceite que tienen algunas conservas antes de abrirla del todo para no tener un resbalón desafortunado. [vía DaveHax]