No se puede decir que el trabajo de Miller Knives haga muchas concesiones a la estética, pero hay que reconocerle el ingenio. En su último vídeo, este maestro herrero fabrica un cuchillo curvado de dimensiones considerables a partir de una simple llave inglesa.

El truco es que Miller le da la vuelta a la llave y es le mango lo que convierte en la hoja del cuchillo (casi una pequeña espada). Unos buenos martillazos en el mecanismo de la llave logran bloquearla completamente abierta para terminar en una empuñadura que recuerda un poco a la de un sable rústico.

No es el arma más bonita del mundo, pero desde luego parece efectiva y está afilada como el diablo. Si algún día tenéis a mano un taller mecánico durante un apocalipsis zombie, es una idea a considerar, pero cuidado con los martillazos, que atraen a los caminantes. [Miller Knives]