Seguro que conoces algunos trucos para extender la batería del portátil, ya sea bajar el brillo de la pantalla o desconectar el WiFi. Sin embargo, hay muchas más formas con las que puedes (y debes) cuidar su duración. Debajo te explicamos cómo exprimir al máximo la batería de tu laptop con solo seguir unas sencillas reglas.

La batería de cualquier portátil acaba degradándose con el tiempo, es inevitable. Pero siguiendo los consejos debajo al menos te asegurarás de no tener que reemplazarla (o comprar un equipo nuevo) antes de lo normal.

Temperatura y limpieza

La temperatura a la que funciona el portátil puede tener un gran impacto en la duración de la batería: has de comprobar las indicaciones del fabricante sobre el rango de seguridad para tu equipo. Estas suelen ser diferentes dependiendo de si solo lo dejas guardado o si lo estás utilizando. Para una lectura fiable de la temperatura que alcanza el portátil, los usuarios de OS X podéis ir a Temperature Gauge, que cuesta cinco dólares, pero que te da más información de la que vas a poder utilizar. Si eres usuario de Windows, Rainmeter es un sistema de monitorización gratuito que te da todo tipo de datos, entre ellos de temperatura.

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En general, la temperatura ambiente (o la más cercana a ella) es lo ideal. Eso significa que no deberías dejar tu ordenador encerrado en el coche o en una mochila durante el verano, o a la intemperie en pleno invierno. Si tú tienes calor en la sala en la que estás trabajando, tu ordenador también lo tendrá. Lo mismo para el frío. Es así de sencillo. Haz los ajustes necesario de temperatura ambiente para conseguir el punto ideal.

El exceso de calor es particularmente malo para la batería. Si eres de los que suele utilizar el laptop mientras estás en la cama, en el sofá, sobre el regazo o en mitad de la playa o la piscina en verano, la batería va a durar muchos menos años de lo que debería. Has de mantener el portátil refrigerado y sobre una superficie plana y lo más estable posible, asegurándote que los ventiladores están completamente al descubierto. Compra un stand para que circule bien el aire o un dispersador de aire si es necesario, no son nada caros.

Si tu portátil tiene batería reemplazable, es importante que la quites una vez cada dos meses y limpies las tomas de contacto metálicas en los bordes con un trapo seco y un líquido limpiador que contenga un poco de alcohol - eso ayuda a mantener la transferencia de energía a tu ordenador de la forma más eficiente posible.

Que fluya la energía

Para asegurarte que la batería de tu portátil dura todo lo posible tienes que evitar que esté constantemente cargándose. Los electrones de su interior han de moverse de forma habitual. Piensa en ello como hacer ejercicio de vez en cuando frente a estar todo el día sentado en una silla. En general, cuanto menos utilices tu portátil, menos frecuentes deben ser las descargas.

Lo ideal es agotar la batería del portátil hasta el 40-60% al menos una vez a la semana. Además, es recomendable descargarlo por completo y volver a recargarlo al menos una o dos veces al año. En otras palabras, y por seguir la metáfora de antes: la rutina debería ser ir al gimnasio de vez en cuando entre semana y correr una o dos veces 5 kilómetros durante el año.

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La razón detrás de esto es que una carga completa, constante, daña más que beneficia la batería. Si el portátil está todo el rato conectado a la corriente, la batería está trabajando más fuertemente que si estuviera alternando entre el 40% y el 80%. Algunos expertos recomiendan retirar por completo la batería cuando el ordenador está enchufado para evitar sobrecalentamiento, especialmente si estás realizando tareas intensivas. Dejar que la batería se agote por completo de vez en cuando también ayuda a calibrarla, logrando que las lecturas de batería restantes sean más precisas.

También hay reglas para casos de desuso. Si vas a dejar de utilizar tu portátil durante más de seis meses, lo mejor es dejarlo con un 40-50% de batería restante. Si lo dejas completamente cargado o descargado hay riesgo de que se pueda dañar la batería en un periodo prolongado de desuso.

Ajustes de energía

Unos pequeños ajustes en las opciones de energía pueden suponer una gran diferencia al final del día. Y, recuerda: cuanto menos trabajo tenga que hacer la batería, más tiempo te va a durar. En Windows, si vas a Panel de Control > Hardware > Opciones de energía, y en Mac si vas a Preferencias de sistema > Power Saver, podrás hacer esos cambios.

Los ajustes básicos permiten controlar la pantalla y el estado del ordenador, mientras que los avanzados en Windows te dejan cambiar las opciones de ahorro de energía para el disco duro, el adaptador WiFi y los dispositivos USB.

Es probable que el fabricante de tu portátil haya añadido algunas funciones adicionales para la gestión de la batería. Echa un vistazo a las aplicaciones que vienen por defecto en el equipo a ver qué encuentras. Si quieres mantener la duración de la batería lo máximo posible, reduce también su carga de trabajo lo máximo posible: disminuye el brillo de la pantalla, cierra aplicaciones innecesarias, limita el número de pestañas en tu navegador, desconecta dispositivos USB que no estés utilizando... Para usuarios de Mac, podéis bajaros gratis el programa Battery Health, que te dice de forma exacta cuánta batería te queda, y para usuarios de Windows BatteryCare es igual de útil.

Por último, cuidado con utilizar un cargador diferente del que viene en la caja con el portátil. Mejor no optar por cargadores de segunda mano ni comprados en tiendas no oficiales. Aunque funcione, es muy probable que no esté optimizado para cuidar bien de la batería.

¿Algún otro consejo o truco que nos hayamos dejado? Cuéntanos debajo.

Fuentes para parte de la información en este artículo vía Apple, Radioshack, Dell, Microsoft y Battery University

Foto de apertura: atibodyphoto / Shutterstock.com

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