Imagen: Liz West

Es posible que te haya ocurrido: estás preparando la comida cuando te das cuenta que necesitas uno, o varios, huevos. No hay problema, piensas, voy al frigorífico y cojo los que necesite. Sin embargo, al abrir la puerta, lo único que te espera es la incertidumbre.

Has puesto los huevos duros y los huevos crudos en el mismo lugar, y no sabes cuál es cuál. En mi casa ocurrió hace poco: teníamos cuatro huevos, la mitad de los cuales eran duros y la otra mitad crudos, pero los que necesitábamos eran los duros.

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En estas situaciones, hay varias técnicas diferentes que puedes usar para diferenciar los huevos, la mayoría se basan en el sentido común:

1. Agitar el huevo

La primera técnica que intenté fue agitar el huevo. Con esta técnica, tienes que coger el huevo entre tus dedos y agitar. Un huevo duro se sentirá sólido (obviamente) mientras lo agitas. Al contrario, si el huevo está crudo, podrás sentir sutilmente el movimiento del líquido dentro del huevo.

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Al agitar los cuatro huevos, noté una clara diferencia entre ellos. Sin embargo, todavía tenía dudas, así que decidí comprobar mis resultados usando otra técnica.

2. Hacerlo girar

Hacer girar al huevo puede parecer curioso, pero es efectivo. Esta técnica te proporciona dos formas de confirmar si el huevo está crudo o duro.

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Primero, coge el huevo entre tus dedos y hazlo girar. Observa la velocidad a la que giran los huevos. El huevo duro girará más lentamente que el crudo porque es sólido por dentro mientras el huevo crudo girará más rápido y temblará porque tiene líquido.

Otra cosa que puedes hacer es girar el huevo y pararlo. El huevo duro dejará de girar cuando lo paras, mientras el huevo crudo, debido al líquido, continuará girando.

En mi caso, hice ambas cosas. Los resultados confirmaron lo que había salido en la primera prueba y estaba convencida.

3. Iluminar el huevo con una linterna

Finalmente, si tienes una linterna a mano, puedes confirmar el estado de tu huevo con solo iluminarlo. Apaga las luces y coloca la linterna al lado del huevo. Si el huevo se ilumina, está crudo, pero si se mantiene oscuro u opaco, está duro. La clara y la yema del huevo no permite que se atraviese la luz. (Ya estaba harta de tanta investigación a este punto, así que no probé esta técnica, pero el sentido común me dice que hubiera sido útil.)

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¿Lo mejor para la próxima vez? Que te ahorres todo este lío marcando debidamente tus huevos duros.