El streaming de videojuegos se está volviendo increíblemente popular. Plataformas como Twitch mueven la friolera de más de 50 millones de usuarios al mes y hay jugadores ganando mucho dinero gracias a ello. Ver (y jugar) videojuegos es muy divertido, pero emitirlos en vivo lo es tanto o más. ¿Cómo hacerlo?

Las alternativas son variadas, así como las plataformas, y depende mucho de factores como el dispositivo en el que juguemos, nuestra conexión e incluso el juego que queramos emitir. A continuación te explicamos cómo hacer streaming de tus juegos sin complicaciones para cada una de las situaciones y posibilidades con una guía a fondo en el caso del PC, probablemente el caso más complicado.

Aunque hay muchas plataformas donde podemos emitir, la más popular de ellas y probablemente la mejor es Twitch, y que es en la que basaremos la mayoría del texto. Hay otras opciones como Azubu o Hitbox, pero no son tan completas, no tiene soporte para consolas y el número de usuarios es mucho menor. Ocurre algo parecido a YouTube (que también posibilita el streaming, por cierto): tiene infinita competencia, pero para la gran mayoría, y en general, es la opción más segura.

Las consolas: Xbox One, PlayStation 4 y Wii U

En el caso de Xbox One y de PlayStation 4, por fortuna está (casi) todo hecho. Ambas plataformas cuentan con aplicaciones nativas que permiten, con un par de toques, comenzar a emitir lo que estés jugando sin más dilación. Sólo hay que tener en cuenta dos factores: necesitas (obviamente) una cuenta de Twitch bien configurada con tu email validado y además tendrás que tener en cuenta tu conexión a internet.

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¿Cuál es el ancho de subida adecuado? Depende mucho del tipo de juego y del contexto. En el caso de Twitch se distingue entre tres tipos generales: Por un lado los que tienen un movimiento de cámara muy rápido (un FPS, un juego de carreras), los que tienen un movimiento de cámara medio (aquí es sobre todo estrategia: League of Legends, DOTA 2, Starcraft, Age of Empires) y movimiento de cámara lento o inexistente (Civilization, Hearthstone). Y según eso, ajustar la resolución:

  • Para 1080p: 3000-3500 kbps
  • Para 720p: 1800-2500 kbps
  • Para 480p: 900-1200 kbps
  • Para 360p: 600-800 kbps
  • Para 240p: Up to 500 kbps

Aunque esto es más interesante en el caso del PC, dónde se ajusta manualmente (en consolas es automático), ten en cuenta tu velocidad para saber la calidad con la que tus espectadores verán la emisión. Puedes medir tu velocidad utilizando herramientas gratuitas como Speedtest o Speedof.me.

¿Cómo comenzar a emitir?:

  • En el caso de PlayStation 4 el propio mando tiene un botón dedicado, Share, así que sólo tenemos que pulsarlo una vez estemos en el juego y seleccionar la opción de emitir en vivo. Ten en cuenta que si quieres utilizar una cámara deberás comprarla aparte.
  • Con Xbox One es también muy sencillo y si compramos la edición con Kinect no tendremos que preocuparnos de la cámara. Simplemente apretamos dos veces el botón de inicio, que abre la multiventana, seleccionamos Twitch, rellenamos los datos y comenzamos a emitir.

El caso de Wii U es algo más complejo, no hay aplicación de Twitch y además la propia Nintendo ha dicho que no piensa hacer una porque es "aburrido" (los pobres no dan una últimamente) así que la solución pasa por utilizar una captura de vídeo. Una capturadora de vídeo es un pequeño dispositivo que se coloca entre la consola y el PC y "captura", nunca mejor dicho, toda la señal de imagen y de vídeo que sale de la consola.

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Las hay de muchos tipos, pero normalmente requieren una pequeña inversión, hay algunas más baratas, como esta de Avermedia, que cuesta $80 dólares/80 euros, pero mi opinión es que puestos a comprar una lo mejor es pillarse una normal o mínimamente decente y adaptadas a las necesidades del streaming, cuyo precio ronda normalmente en torno a los $150 dólares/euros.

La mayoría de capturadoras vienen con su propio software, que permite o bien grabar la señal, ideal si lo queremos subir luego a YouTube o bien mandarla a otra aplicación del PC, como OBS o XSplit, cuyo funcionamiento se detalla en el siguiente apartado.

En PC

El caso del PC es algo más complejo pero, por añadidura, también más completo y permite cambiar ciertos parámetros y realizar algunos ajustes con un resultado mucho más profesional que en el caso de las aplicaciones de Xbox y Twitch.

No hay aplicación oficial (aún, hay rumores de que viene una en camino) de Twitch para PC, así que hay que utilizar herramientas de terceros que hacen uso de su API. Las dos más populares, y en mi opinión las que más merecen la pena son OpenBroadcaster Software, más conocido simplemente como OBS, y XSplit. La primera es de código abierto y gratuita, la segunda es comercial, propietaria y para exprimirla al máximo requiere pagar una suscripción que va desde los $5 dólares hasta los $9.

Aunque XSplit es una pequeña maravilla, palidece en comparación a OBS es que es mi personal favorita y la que utilizan la mayoría de streamers, sobre todo porque no requiere una inversión económica. Permite también el uso de plugins y hay algunos realmente útiles que muestran un aviso en pantalla cada vez que hay un suscriptor nuevo, por ejemplo, o una donación. El control de las diferentes escenas que tiene OBS también me parece más pulido y avanzado.

Configurarlo es simple, y aunque tiene múltiples opciones que permiten ajustar hasta el último parámetro, hay algunas que hay que conocer sí o sí:

  • Stream Key: es la llave de acceso a la API, es única y no debe ser compartira por nadie. Podemos encontrarla el dashboard de Twitch. Recuerda, en OBS, seleccionar el servidor más cercano a tu ubicación. También puedemos configurar que el vídeo que emitimos se guarde en un formato de vídeo al terminar la sesión, es útil.
  • Bitrate: es lo que mencionaba más arriba, en general cualquier juego con un mínimo de movimiento requiere un bitrate de en torno a 1000 kbps, aunque lo ideal es que llegue hasta los 1800-2000 para emitir en HD a 720p y hasta 3500 en el caso de 1080p. Dentro de OBS puede encontrarse en la segunda pestaña dentro de ajustes, llamada Encoding.
  • FPS y resolución: Si tanto tu ancho de banda como tu máquina lo permiten, emitir a 60fps siempre se agradece. En el caso de la resolución, elegir entre 1080p y 720p no está tan claro y la realidad es que, tanto por comodidad como por resultados, muchos streamers prefieren hacerlo en 720. 1080 tiene sus ventajas, por supuesto, pero también requiere un mayor ancho de banda, más caídas de frames y para una mayoría de usuarios (sin contar con el altísimo porcentaje que lo ve en móvil), los 720p dan resultados no excelentes pero aceptables.
  • Velocidad de subida: ya lo he mencionado, pero es importante notar que con Encoding sólo ajustamos el bitrate del vídeo y hay que tener en cuenta también la del audio (normalmente en 128) y la reservada para el propio juego. En general lo más recomendable es dejar en torno a un 80% de nuestro ancho de subida reservado para Twitch.
  • Opciones avanzadas: el CBR normalmente lo dejaremos activado. Alternativamente podemos utilizar QuickSync, sólo para procesadores Intel Ivy Bridge o posteriores, que consume menos CPU o Nvidia NVENC, que consume menos ancho de banda. La opción más común, con todo, es dejarlo en x264.

El resto de opciones, y de nuevo hablando en términos generales, son muy puntuales y reservadas para usuarios avanzados. Si tienes problemas, OBS tiene unos foros bastante buenos con una comunidad activa donde puedes plantearlos. Cualquier escena puede editarse cómodamente y ajustar su tamaño dentro de la pantalla.

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El control de escenas y fuentes es probablemente la mejor funcionalidad de Twitch, y la más versátil. Permite utilizar una diferente para cada situación, y además lo hace de manera automática. Por ejemplo: cuando estemos jugando mantendrá el juego en un primer plano y la cámara abajo en un recuadro pequeño, pero entre partidas, o con el juego cerrado, cambiará automáticamente a mostrar la cámara a pantalla completa. Podemos establecer varias escenas y fuentes para cada una de ellas.

Las escenas permiten también mostrar publicidad, poner un croma, emitir dos juegos distintos a la vez, mostrar el chat de Twitch en la propia retransmisión o cualquier tipo de información adicional interesante. Aunque es carne de otro post, hay muchos tutoriales y guías que explican cómo hacerlo paso a paso. Este vídeo, en inglés, repasa algunas de las opciones más populares con mucho detalle:

Todas estas explicaciones, evidentemente, van orientadas a la emisión desde PC, que puede ser utilizada ya sea con juegos de esta plataforma o con juegos de consola utilizando una capturadora. La realidad es que para emitir de manera amateur las aplicaciones de consola sobran, si queremos hacer algo más trabajado o profesional, el PC y OBS son un paso obligado.

Algunos consejos

El streaming de videojuegos es un fenómeno relativamente reciente y que todavía está prácticamente en pañales. Lo que queda claro, sin embargo, es que hay mucha gente con muchísimo interés por ver sus juegos favoritos como quien ve un programa de televisión o una película y otra tanta deseando producir contenido de calidad en vivo. No está escrito sobre piedra, pero aquí hay algunos buenos consejos para tener un stream de Twicht con un mínimo de éxito:

  • Entiende cada juego: La gente ve cada juego por motivos distintos. En el caso de League of Legends o DOTA es sobre todo para aprender a dominar un juego de por sí muy complejo. En el caso de Minecraft o Mario Kart porque es entretenido y en otros, como WoW o Starcraft, porque suele ser espectacular.
  • Dos monitores: Si vas a emitir en serio, es probablemente la mejor inversión que puedes hacer. Te permite tener la acción, lo que se graba y emite, en una pantalla y utilizar la otra para cambiar de escena, ver las últimas donaciones, el chat de Twitch y otra serie de información adicional.
  • Invertir en un croma no es complicado: Lo único que hace falta es un trozo de tela grande y de un color uniforme, hay plugins de OBS que lo convierten en un juego de niños. El resultado merece la pena.
  • Mayores números no quiere decir necesariamente mejor: esto va tanto para streamers como para espectadores. Obsesionarse con los números, y después de años con Facebook y Twitter deberíamos haber aprendido algo, es estúpido y una pérdida de tiempo. Es verdad que es impresionante entrar a una partida y saber que hay, contigo, 20.000 o 30.000 personas viendo eso mismo pero es generalmente es en streamers más modestos, en torno a los 200 o 300 espectadores donde la comunidad es infinitamente mejor.
  • Aporta algo más: es obvio que no hay una receta para el éxito en Twitch, pero mi experiencia, y veo aproximadamente unas 20-30 horas de juegos en streaming por semana, es que los mejores suelen ser los que aportan algo diferente y único a sus emisiones, ya sea por su personalidad, por el montaje en general o por el tono. Al final acaba importando poco lo bien o lo mal que jueguen o lo interesante que sea el juego, sino lo bien que se lo pasan jugándolo. No es una receta nueva, y ocurre algo parecido en YouTube, el espectador está mucho más interesado en seguir a una persona que a un videojuego o a una afición en concreto.

Twitch puede verse en móvil o tableta (iOS y Android), en PC, Chromecast, en Xbox One y en PlayStation 4. La plataforma, y con ella el fenómeno de emitir juegos en streaming, será probablemente uno de los que dentro de unos años, en retrospectiva, asociemos a esta generación de juegos y consolas.

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