Foto: AP Images

Luke Aikins no es un aventurero cualquiera. Su especialidad es el paracaidismo, pero para su último salto ha decidido hacer algo único: dejarse en el paracaídas en Tierra. Aikins saltó de un avión a 7.600 metros de altura armado solo con una cámara y un dispositivo GPS. Así ha logrado sobrevivir a la experiencia.

“Mi primera reacción a la idea de saltar en paracaídas, como la de cualquier persona en su sano juicio era: gracias, pero no gracias”. Explica Aikins en una entrevista a People Magazine. “Al fin y al cabo tengo una mujer, un hijo, y una vida que quiero vivir. Sin embargo, durante semanas me despertaba en medio de la noche preguntándome: Si alguien te dijera que tienes que hacerlo, ¿cómo lo harías?”

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La respuesta es: usando una red. En lugar de paracaídas, Aikins concibió una enorme red de 930 metros cuadrados (aproximadamente medio campo de fútbol) suspendida en el aire mediante grúas de construcción. La red está compuesta de polietileno de ultra alta densidad, un material conocido comercialmente como Spectra Fiber. Aparte de ser 15 veces más fuerte que el acero, las fibras de esta sustancia son absolutamente inelásticas, un detalle necesario para frenar la caída de Aikins de forma efectiva. La amortiguación no la proporcionaba la red, sino cuatro enormes pistones conectados a ella en las grúas.

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Aún con esa dosis de alta tecnología, la maniobra, que se retransmitió en directo en la cadena FOX, dista mucho de ser sencilla. Aikins se valió de un GPS para maniobrar en el aire y caer exactamente en la red. Acertar en un espacio tan pequeño no es un reto sencillo ni para los saltadores más experimentados. Aikins contaba con la experiencia de más de 18.000 saltos en los últimos 20 años. Este es el momento de su llegada a la red.

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En el último momento, Aikins se vio obligado a llevar un paracaídas auxiliar por imposición del sindicato de especialistas de Estados Unidos, pero el saltador aseguró que no pensaba usarlo en ningún momento. Finalmente, su pericia a la hora de maniobrar y frenar su caída todo lo posible ha servido para que el show termine en récord y no en desgracia. [National Geographic vía The New York Times]


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