Perder un vuelo de conexión es una de las experiencias más frustrantes que te pueden pasar durante un viaje. Si quieres evitarla solo necesitas planificar correctamente tu viaje y hacer un poco de investigación antes de pisar el aeropuerto.

La razón por la que a veces tenemos que correr con el corazón desbocado por la terminal para llegar al siguiente vuelo se llama MCT (Minimum Connecting Times). Las aerolíneas utilizan este término para referirse a los cálculos que hacen para ofrecer conexiones online. En otras palabras, eligen qué vuelos son compatibles con tu itinerario en función de los que cumplen este tiempo. El problema es que el MCT puede ser increíblemente corto en algunas conexiones. Si se produce la más mínima incidencia o tu vuelo se retrasa un poco prácticamente estás condenado a perder el siguiente.

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¿Qué podemos hacer al respecto? Para empezar prestar mucha atención a los tiempos de conexión cuando reservemos los billetes. 35 minutos suena a mucho tempo, pero es probable que llegues justo al otro vuelo sin ni siquiera ir al baño o comer algo.

http://es.gizmodo.com/que-significa-si-nos-toca-una-tarjeta-de-embarque-con-l-1818501646

La regla general es elegir un vuelo conexión que nos de un margen de al menos una hora en vuelos nacionales y dos en vuelos internacionales. Mi consejo es que añadas una hora a esas cifras. Con dos horas para vuelos nacionales y tres para internacionales no deberías tener ningún problema. Con suerte hasta quizá puedas ir al baño y comer algo un poco más decente que lo que ponen en el avión.

Foto: Ajay Suresh / Flickr, bajo licencia CC

También da tiempo a hacer que algo que se me olvida siempre que viajo: buscar la siguiente puerta de embarque. Desembarcar siempre lleva más tiempo del que debería. A menos que conozcas el aeropuerto al que vas, encontrar la siguiente puerta de embarque también, y eso que ni estamos contando el tiempo que tendremos que invertir para llegar hasta allí. A continuación algunas cuestiones que merece la pena investigar antes de realizar un viaje con vuelos de conexión:

  • ¿Hay obras en el aeropuerto de conexión?
  • ¿El vuelo de conexión lo opera una aerolínea diferente?
  • ¿Hay que volver a pasar por un control de seguridad?
  • ¿Hay que pasar por aduanas?
  • ¿Hay que cambiar de terminal?
  • ¿Hay que moverse entre terminales en un tren o autobús, o se puede hacer caminando?
  • ¿Es el vuelo de conexión uno de los últimos del día?
  • ¿El equipaje va directo a destino o tienes que recogerlo y moverlo a otro sitio?

Las respuestas a estas preguntas no siempre son fáciles de encontrar. La terminal de salida suele aparecer en el billete, pero el transporte entre terminales es algo que habrá que consular en la página de cada aeropuerto. Aduanas, por ejemplo, depende de cada caso, pero si acabas de llegar al país y el siguiente vuelo es nacional, tendrás que pasar aduanas seguro. Si el siguiente vuelo es internacional es posible que te dejen dentro de la zona de embarque y solo tengas que pasar el control de seguridad. Con suerte ni eso.

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Considera también tu forma física, lo cargado que vas de maletas, si llevas niños o si entiendes el idioma en el que están los carteles en el país al que vas. Si crees que necesitas más tiempo, date otra hora de margen. Es mejor esperar un par de horas en la terminal a hacerlo todo un día porque has perdido el vuelo. [vía Los Angeles Times]