Ilustración: Marie Nimrichterova 

Sabemos que la CIA ha sido capaz de funcionar por encima de la ley en muchas ocasiones. Por eso extraña lo que muestran unos documentos desclasificados de los años 70. A la agencia no le permitieron transportar marihuana por las carreteras estadounidenses. El resultado: crearon su propia versión de la hierba.

De acuerdo con las actas de las reuniones desclasificadas los hechos ocurrieron en 1972. La oficina de servicios médicos de la agencia tenía un puesto dedicado al estudio del abuso de drogas que se creó originalmente para los “padres que trabajaban para la agencia”.

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Tal y como se describe, aquel puesto no sólo emitía el olor característico de la marihuana, también tenían una bolsa enorme con la hierba. Meses después la CIA debía presentar el puesto en una convención de la American Medical Association, aunque avisaron a la agencia que no podían llevar marihuana con ellos:

Los agentes federales de narcóticos les habían advertidos transportar marihuana a través de las líneas estatales era ilegal, incluso para la CIA.

¿Qué hicieron? La agencia creó una pseudo marihuana que parecía y olía como la hierba original, incluso cuando se quemaba, aunque sin los efectos de la planta. El informe incluso añade el relato de un conductor de autobús de una escuela que afirmaba que “olía igual que la parte de atrás de mi autobús”.

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De hecho y según los documentos, la agencia estaba francamente satisfecha con los resultados, con ocho de cada diez visitantes al puesto dando por válido la imitación conseguida. Y hasta aquí. Poco más sabemos de este capítulo extraño donde aparentemente los médicos de la agencia tenían presupuesto para desarrollar una marihuana falsa. [CIA vía Muckrock]