"Solo en mi calle hay tres Tesla" confiesa Frederic Hauge en una entrevista a CNN. Hauge es uno de los 6.000 noruegos que han comprado un Tesla (un 3% de las ventas totales anuales). En el país nórdico, los coches eléctricos están en alza. ¿Cómo lograr que los ciudadanos quieran un coche eléctrico? ¿Qué tal si comenzamos con dejarles estacionar gratis?

El caso noruego con los coches eléctricos es inusual por varios motivos. El primero es que es un país productor de petróleo desde 1975. Es, de hecho, el mayor productor de petróleo de Europa, y el tercer productor del mundo de gas natural. Es también uno de los petroestados que mejor ha sabido administrar sus reservas, diversificando la economía para no depender en exclusiva del oro negro, que estos días pasa por mínimos históricos. Pese a la abundancia de petróleo, Noruega no abusa del consumo de gasolina, y es uno de los estados de la UE que más invierte en energías renovables.

Aplicado al mundo de los coches, eso se traduce en una bestial reducción de impuestos para los ciudadanos que compren vehículos eléctricos como el Tesla Model S, el Nissan Leaf o el Volkswagen e-Golf. Esben Pedersen, un portavoz de Tesla en Noruega explica que las exenciones fiscales pueden suponer un ahorro de hasta el 50% de impuestos en la compra respecto a un vehículo convencional. Tesla no es precisamente un coche barato, pero comparado con los modelos de gasolina, tiene sus ventajas en el país nórdico.

En la web de Tesla tienen un resumen de las diferentes subvenciones que cada país ofrece por la compra de coches eléctricos (no muy actualizada, por cierto). La lista de ventajas en Noruega es larga. Los impuestos de compra para las empresas se reducen en un 50%. El impuesto de circulación también es menor. Los Tesla están exentos de IVA, y tampoco pagan el impuesto inicial por la compra de un nuevo vehículo.

Advertisement

Las ventajas no acaban ahí. Los vehículos eléctricos en Noruega están autorizados a utilizar carriles bus en la ciudad. En muchos lugares pueden estacionar de forma completamente gratuita, y no pagan peaje en ninguna autopista del país. Los taxistas también tienen sustanciosas ventajas económicas si compran un coche eléctrico.

Con semejante política, no es raro que los coches eléctricos hagan furor en Noruega. Tesla ha vendido 6.000 Model S, pero la costosa berlina estadounidense no es ni mucho menos la más vendida. El primer lugar se lo lleva el pequeño Nissan Leaf. Le sigue el Volkswagen e-Golf, el Volkswagen e-Up!, el BMW i3 y el Kia Soul EV. En total, para octubre de 2014 ya se habían vendido en Noruega más de 15.000 coches eléctricos. El éxito del modelo nórdico confirma que abandonar los combustibles fósiles no es solo una cuestión de cambiar la mentalidad de los ciudadanos. Es preciso que las instituciones se involucren en el proceso con algo más que discursos.

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)