Si crees que hacer llorar al espectador es tan sencillo como poner música triste durante las escenas tristes es porque no has prestado suficiente atención en las películas de Pixar. En Pixar son unos maestros para manipular emociones, y uno de sus trucos es hacer justo lo contrario: escenas tristes, música alegre.

Lo que nos desgarra por dentro es el contraste entre lo que vemos y lo que escuchamos. Como cuando Boo está llorando desconsolada en Monster’s Inc porque Sully le acaba de dar un susto de muerte y empieza a sonar Boo’s Tired, una melodía dulce y tranquila. O cuando el Sr. Fredricksen se ha quedado solo en la vida y sigue de fondo la alegre Married Life del principio de Up.

Advertisement

Sideways descubrió el patrón y explicó cómo funciona en su canal de YouTube:

Claro que Pixar no se queda ahí y añade otro nivel de genialidad para pillarnos totalmente desprevenidos. Si te fijas, siempre nos introducen los temas principales al principio de la película, asociándolos a un personaje o una situación. Y después los repiten a medida que avanza la historia, aunque sea sutilmente, por ejemplo con un solo de piano en lugar de una orquesta. Pero la melodía está ahí, y vuelve cuando menos la esperamos y más vulnerables somos.

Sponsored

En el caso de Up, la melodía del principio vuelve a sonar convertida en The Ellie Badge cuando el Sr. Fredricksen decide regalarle a Russel la insignia de Ellie, su mujer. En Monster’s Inc, la canción de Sully y Boo suena otra vez cuando los dos se reencuentran. Y en la escena más lacrimógena de Toy Story 3, cuando Andy decide regalar finalmente sus juguetes, suena So Long, un tema con referencias a You’ve got a friend in me de la primera película de Pixar. [Sideways]

Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.