China. Getty

Se dice mucho pero se hace poco: descansar. A veces por el propio estrés que genera el trabajo y el día a día, otras por la rutina de aprovechar el tiempo que tenemos cuando llegamos a casa. El caso es que muchos dormimos fatal durante la semana. ¿Cómo recuperarlo el fin de semana? Un estudio propone el campo.

La luz tiene mucho que ver en el reciente estudio publicado en Current Biology. La luz artificial obviamente, aquella que nos mantiene pegados a las pantallas e interrumpe nuestros ciclos de sueño. La del televisor, la del móvil o la del ordenador, pero también la del cuarto u oficina donde trabajas.

Advertisement

La investigación llevada a cabo por la Universidad de Colorado sugiere que un fin de semana de acampada, en el campo, puede ser suficiente para ayudar a restablecer los ritmos circadianos que nos están manteniendo despiertos. Para ello dividieron el trabajo en dos fases. La primera consistía en monitorear los patrones de sueño de cinco personas que viven en casas. Luego hicieron lo mismo con un grupo de nueve personas que pasó el fin de semana sin luz artificial. ¿El resultado?

Advertisement

Los que estuvieron en el exterior no sólo se fueron a la cama antes, sino que también mostraron resultados asombrosos en cuanto a los cambios de su melatonina. Cuando hablamos de ella hablamos de la hormona que se libera en respuesta a la oscuridad en la noche para hacernos sentir soñolientos. El problema es que dado el estilo de vida de muchos de nosotros, pegados a una pantalla demasiado tiempo, la hormona se libera más tarde de lo que debería, lo que produce un efecto bola de nieve que afecta a nuestro ciclo diario de sueño.

El resultado del estudio arrojó que los campistas se quedaron dormidos una media de casi dos horas antes que los que se quedaron en casa, quienes además se despertaron antes que los excursionistas.

China. Getty

La diferencia se hizo aún mayor cuando los investigadores decidieron enviar a un grupo de cinco personas a acampar una semana durante el solsticio de invierno. El tiempo extra en el aire libre y la liberación de melatonina en sus cuerpos les permitió ir a la cama 2,6 horas antes que el anterior experimento en el exterior.

Advertisement

Dicho de otra forma. Aunque sólo se trata de un experimento a pequeña escala, el estudio sugiere que incluso en tan poco tiempo como es un fin de semana, si estamos lejos del uso indiscriminado de las luces artificiales y vamos por ejemplo al campo, podremos restablecer nuestro ritmo circadiano. Según los investigadores:

El ritmo circadiano tardío y el tiempo de sueño en la sociedad moderna se asocian con resultados negativos para la salud como la somnolencia matutina y los accidentes, la reducción de la productividad laboral y el rendimiento escolar, el abuso de sustancias, trastornos del estado de ánimo, diabetes y obesidad. Nuestros hallazgos demuestran que vivir en nuestros ambientes modernos contribuye al calendario circadiano tardío independientemente de la temporada y que un viaje de fin de semana puede restablecer nuestro reloj rápidamente.

Los investigadores llevaron a cabo un último estudio con campistas en el momento en el que el solsticio de invierno tiene los días más cortos. Además no les dejaron llevar linternas o móviles aunque sí permitían hacer hogueras. Los resultados fueron similares y volvían a mostrar una mayor predisposición a dormir antes y levantarse después de lo que lo hacían los que dormían en las casas.

Advertisement

Así que ya saben. Si han llegado agotados al fin de semana con pérdida de sueño y la imperiosa necesidad de recuperar esos ciclos tan necesarios para que podamos rendir, hagan la prueba. El campo es sano.

Y lo peor que les puede pasar es que no tengan donde cargar el móvil. [Current Biology vía Eurekalert]