Foto: Valentyn Volkov / Shutterstock

¿Cómo sabes si un vaso está limpio? La mayor parte de los mortales lo miramos al trasluz y, si lo vemos limpio es que está limpio ¿no? Pues en realidad no. Un vaso aparentemente limpio puede tener residuos invisibles a simple vista, y esos residuos pueden alterar el sabor de la cerveza.

Si los cicerone o los sommelier limpian tan escrupulosamente los vasos en los que van a servir cerveza o vino no es por temor a bacterias ni por motivos estéticos. Es porque los residuos de jabón, grasa, o detergente de lavavajillas en el vaso son muy comunes. No van a causarnos ningún daño, pero si lo que queremos es catar una bebida con todos sus matices, es posible que perturben su sabor.

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Llegados a este punto, ¿cómo saber si el vaso del que vas a disfrutar de una buena birra está realmente limpio? Todo depende si ya te han puesto la cerveza en él o no.

Si ya está lleno de cerveza

Si ya te han servido la cerveza, fíjate en las paredes del vaso. Si las burbujas se quedan pegadas en pequeños grupos como en la imagen a continuación, es que tiene restos de jabón.

Otros síntomas de un vaso que no está del todo limpio es que la espuma no se quede pegada a las paredes a medida que bebemos o que esta desaparezca demasiado rápido, pero las burbujas pegadas al cristal es la prueba más concluyente.

Si aún no has servido la cerveza

Si estás a punto de servir la cerveza y tienes dudas sobre si el vaso está realmente limpio o no, solo tienes que mojar el vaso debajo del grifo, escurrirlo y espolvorearlo con sal. Si la sal no se queda uniformemente a las paredes del vaso, es que no está bien limpio. Si la sal se pega uniformemente solo tienes que darle un aclarado y estará listo para servir. Este vídeo del canal Benneta Bar Gears para profesionales de coctelería lo muestra perfectamente. [vía Benneta Bar Gears]