Ha ocurrido a 165 kilómetros al oeste del estado de Chiapas, justo antes de la medianoche del jueves. Según las mediciones, se trata de un terremoto de magnitud 8,2, el segundo más fuerte en la historia de México. ¿Por qué ha ocurrido semejante temblor en la Tierra y qué hacer ante una réplica?

Mientras se confirman los daños (las autoridades de Chiapas y Tabasco ya hablan de varios muertos), se han encendido las alertas de tsunami en el Pacífico, con olas de varios metros que podrían golpear la costa.

Según han explicado desde el centro de alerta de tsunamis del Pacífico, las primeras olas iniciales de alrededor de 1 metro sobre el nivel de mar fueron registradas en la ciudad mexicana de Salina Cruz, el centro ha predicho en las próximas horas olas de entre 0,3 y 1 metros para las Islas Cook, Ecuador, El Salvador, Fiji, Polinesia Francesa, Guatemala y Kiribati. Por su parte, la amenaza de tsunami en Hawai, Guam y Samoa Americana ha sido descartada.

Advertisement

Mientras, en México los funcionarios de protección civil revisan los daños en Chiapas, aunque el terremoto fue tan poderoso que asustó a muchos de los residentes en la Ciudad de México a más de 1.000 kilómetros de distancia. La gente huyó de los edificios de apartamentos, muchos incluso en pijama, y ​​se reunieron en grupos en la calle.

El terremoto supera al ocurrido en 1985 que tuvo una magnitud de 8,1 sobre las costas de Michoacán. En aquel entonces, el número de víctimas ascendió a 5 mil personas (hay estimaciones más altas) y unas 250 mil personas se quedaron sin hogar, con más de 700 edificios colapsados y pérdidas económicas que representaron el 2.1% del PIB nacional.

Advertisement

De hecho, podemos decir que es el segundo más grande en la historia de México, sólo por detrás del ocurrido en 1787, el conocido como “el gran tsunami mexicano” en las costas de Oaxaca que tuvo una magnitud de 8,6.

Sea como fuere, cada vez que ocurre un fenómeno natural de esta magnitud, volvemos a preguntarnos lo mismo, ¿por qué la tierra ruge de esta manera?

Origen de un terremoto

La causa de los terremotos se encuentra en la liberación de energía de la corteza terrestre acumulada a consecuencia de actividad volcánica y tectónica, la cual se origina principalmente en los bordes activos de las placas tectónicas, a su vez el fragmento de listosfera (la capa sólida superficial de la Tierra) que se mueve como un bloque relativamente rígido sobre la astenosfera (manto superior) del planeta.

Aunque estas actividades tectónicas y volcánicas son las causas principales por las que se generan los terremotos, hay otros factores que pueden originarlos, desde variaciones bruscas de la presión atmosférica por ciclones, hasta modificaciones del régimen fluvial o incluso la acumulación de sedimentos por desprendimientos de rocas en las laderas de las montañas.

¿El problema tras un temblor como el ocurrido hace unas horas? Que puede causar desplazamientos de la corteza terrestre, corrimientos de tierras, la actividad volcánica o, sobre todo y lo que más se teme ahora, tsunamis. Para medir la energía liberada por un terremoto se emplean diversas escalas, entre ellas, la escala de Richter (posiblemente la más conocida y utilizada en medios).

Qué hacer ante una posible réplica

Ante la posibilidad de que se repita una réplica de un terremoto, existen unas pautas a seguir. Según el UPSeis, deberíamos asegurarnos de tener un extintor de incendios, botiquín de primeros auxilios, una radio con pilas, una linterna y baterías extra en casa.

Advertisement

Si finalmente se produce una réplica y te encuentras fuera de un edificio, mantente en el exterior, lejos de las líneas eléctricas o cualquier cosa que pueda caer. En el caso de que te encuentres en interior, se recomienda estar de pie contra una pared cerca del centro del edificio, de pie debajo de una puerta, o agachado bajo un mueble robusto y resistente. Debemos mantenernos alejados de las ventanas y puertas exteriores.

En el caso de encontrarte en un coche, detener el vehículo y permanecer dentro hasta que el terremoto se detenga. Oviamente, también se recomienda no utilizar ascensores (probablemente te quedarás atrapado).

Cuando pase el temblor, debemos comprobar posibles daños y lesiones, en caso de estar ilesos, proporcionar primeros auxilios a cualquier persona cercana que lo necesite. Comprobar, si estamos en interior, que no haya daños en agua, gas o las líneas eléctricas. Si alguna está dañada, cerrar las válvulas.

Advertisement

Por último, desde el servicio de UP advierten que debemos mantenernos alejados de las playas y costas ante un terremoto de gran magnitud como el ocurrido en México, ya que la posibilidad de la aparición de un Tsunami es alta. [Geo.MTU, Wikipedia, BBC]