Burrito de Taco Bell. Brand Eating

Año 2011, la cadena de comida Taco Bell disfruta de las mieles del éxito. Sin embargo, en el mes de febrero llega una demanda que podría hundir la imagen que se había labrado hasta entonces. Se pedía absoluta transparencia con los ingredientes de su producto estrella: la carne.

Se trataba de la firma de abogados con base en Alabama, Beasley Allen, quienes habían interpuesto una demanda colectiva alegando que la carne sazonada de la cadena de comida rápida no era lo suficientemente “carnosa” como para llamarse carne de res.

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En esencia, los demandantes venían a decir que el relleno de carne contenía más avena, aderezos y rellenos que la propia carne, la cual alegaban que llegaba a un 35% del total.

¿La respuesta del gigante? La cadena hizo todo lo posible para refutar las acusaciones y reforzar su reputación, gastando nada menos que entre 3 y 4 millones de dólares en una campaña de lo más agresiva. Taco Bell incluso recurrió a una parodia de video, creada antes de que se presentara la demanda, de una caricatura de superhéroes: Super Delicious Ingredient Force que luchan contra el Baron von Bland.

A su vez, lanzó una serie de vídeos donde defendían su relleno de carne en YouTube, el cual llegaron a comentar que era de “gran calidad”. La compañía insistió en que su producto era un 88% de carne de vacuno, no un 35% como comentaba la firma.

Finalmente, Beasley Allen retiró su demanda. La firma alegó que lo hacía una vez que la compañía había cambiado sus prácticas siendo transparente a la hora de divulgar información sobre la carne de vacuno que se encontraba en sus tacos, chalupas, gorditas y cualquier otro de los productos que la compañía tuviera con carne. Según el bufete:

Desde el inicio de este caso, declaramos que si Taco Bell hiciera ciertos cambios con respecto a la divulgación y comercialización de su producto de ‘carne sazonada’, el mismo podría ser desestimado.

Por su parte, Taco Bell tenía una versión ligeramente diferente de cómo había terminado el pleito. Para la compañía, las acusaciones fueron “absolutamente incorrectas” desde el comienzo, y ellos no estaban “haciendo ningún cambio en sus productos o publicidad”. Tampoco hubo dinero de por medio para cerrar un trato, alegaron. Según un comunicado de la cadena:

Hicimos una gran excepción a las afirmaciones falsas acerca de nuestra carne de res sazonada y deseamos que en el futuro los abogados nos contactaran antes de presentar y publicar una demanda que menosprecie nuestra marca.

Cantina de Taco Bell en Las Vegas. Wikimedia Commons

Claro que quedaba la gran pregunta, ¿de qué está compuesta esa misteriosa carne picada sazonada de Taco Bell? Probablemente, aquí estuvo el gran triunfo de la firma de abogados. La compañía publicó los siguientes ingredientes:

Carne de res, agua, condimento [Producto de avena aislado, sal, ají, cebolla en polvo, polvo de tomate, avena (trigo), lecitina de soja, azúcar, especias, maltodextrina, aceite de soja (agente antipolvo), polvo de ajo, extracto de levadura, levadura torula, ácido cítrico, colorante de caramelo, cacao en polvo (procesado con álcali), dióxido de silicio, sabores naturales, levadura, almidón de maíz modificado], sal, fosfatos de sodio. Contiene soja refinada.

La maltodextrina suena raro, pero en realidad es una forma de azúcar dulce que usamos para equilibrar el sabor. Es posible que lo hayas tomado la última vez que tomaste un refresco natural. La levadura toral es una forma de levadura que le da a nuestra carne sazonada un sabor más sabroso. La leticina de soja es ayuda (con la humedad) a unir las sustancias que de otro modo se separarían, como el aceite y el agua. El fosfato de sodio se usa para ayudar a asegurar que nuestra carne sazonada tenga la textura adecuada, y el colorante de caramelo es azúcar caramelizado.

Por cierto, tras retirar la demanda, Taco Bell siguió insistiendo durante meses y solicitando públicamente una disculpa de Beasley Allen. Dicha disculpa jamás llegó. [Wikipedia, Independent, ABC]