Date un paseo por el desván o la estantería más alta del armario. En algún lugar encontrarás una vieja caja llena de cartuchos de la NES. Olvida el Super Mario, elige el juego más malo que tengas. Enhorabuena, estás ante la carcasa de tu nueva consola retro. Procedamos, destornillador en mano.

Necesitarás, por supuesto, una Raspberry Pi Zero. Cualquier otra Raspberry Pi te serviría, pero la Zero es diminuta, solo cuesta 5 dólares y apenas se sobrecalienta. También harán falta adaptadores HDMI y USB que quepan dentro del cartucho, y un hub USB para poder usar dos mandos a la vez.

A partir de aquí, sigue la guía completa de Howchoo. Explica cómo abrir el cartucho, ordenar los cables y asegurar las placas para acceder a los puertos desde la ranura. En la Raspberry Pi querrás instalar RetroPie, un emulador de prácticamente cualquier consola retro. Y ya está. Podrás jugar a miles de videojuegos transfiriendo sus imágenes ROM a la microSD con el USB.

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Es más fácil de lo que parece. De hecho, ¿cómo no se nos había ocurrido antes? Hay miles de formas de construir una consola retro con la Raspberry Pi, pero un cartucho de la propia Nintendo NES es una opción práctica, ingeniosa y sobre todo muy divertida. Además irá personalizada con la etiqueta del juego que elijas. [Howchoo]

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