Los dispositivos capaces de implantarse en una persona temporalmente para determinar o corregir su estado de salud son un campo fascinante dentro de la medicina. El problema es que la mayor parte de estos prototipos necesitan una fuente de energía. Investigadores de la Universidad de Illinois han desarrollado una batería biodegradable que el cuerpo puede disolver y eliminar por completo en unas semanas sin sufrir daño.

El cuerpo humano es una batería en si mismo, y hay dispositivos que pueden extraer la energía que necesitan de la nuestra. Sin embargo, hay zonas del organismo, y algunos tipos de sensores, que no pueden alimentarse de esta forma y necesitarían de una fuente de energía propia. Aquí es donde entran en juego estas nuevas baterías.

El dispositivo se ha construido a partir de metales como magnesio, hierro o molibdeno. Tanto estos materiales como los utilizados para construir el electrodo, o la cubierta, desarrollada en un polímero biodegradable, se disuelven en un medio salino y caliente como el del organismo humano. Los materiales están, además, dispuestos en unas concentraciones que el cuerpo es capaz de eliminar por si solo en plazo de unas dos o tres semanas.

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El prototipo desarrollado en Illinois es capaz de dar suficiente energía como para alimentar un LED durante 24 horas. El equipo responsable del dispositivo trabaja ahora en desarrollar versiones más pequeñas y potentes que puedan ser utilizadas algún día en medicina. [Nature vía Advanced Materials]

Foto: Universidad de Illinois